CASA DEL DIOS VIVIENTE INC.

          ESTUDIOS SOBRE EL ESPIRITU SANTO

Esta serie de estudios ha sido escrita por la Rev. Nannette La Fosse. Cualquier persona interesada en utilizarlo confines eclesiastés debe ser gratuita e incluir la información de la autora. No se permite venta o a nadie adjudicándose la autoría de estos estudios, pues estaría violando los derechos del autor. Para permisos o invitaciones puede comunicarse a Rev. Nannette La Fosse pnlf77@msn.com  Dios los bendiga grandemente!

                            JESUS MI AMIGO FIEL

         DEIDAD, ATRIBUTOS, PERSONALIDAD Y NOMBRES

                                              JUAN 14:16-17

Juan 14:16-17 dice: "Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros." Ese Consolador que Cristo prometió, es el Espíritu Santo.

En estos estudios del Espíritu Santo, vamos a estar considerando muchos detalles interesantes de la deidad, atributos, personalidad, nombres, etc., los cuales nos darán una idea más amplia de quién es el Espíritu Santo, para que comprendamos con mayor amplitud su labor y manifestación dentro de la Iglesia del Señor.

El Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad, y por lo tanto, es Dios, al igual que el Padre y el Hijo. HECHOS 5:3-4 dice: "Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios." En 2 CORINTIOS 13:14, vemos la Trinidad mencionada en la despedida de la Epístola. Esta porción dice: "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén." Dios se manifiesta en tres personas: PADRE, HIJO, y ESPÍRITU SANTO. 1 JUAN 5:7 dice: "Porque tres son los que dan testimonio en el cielo; el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno."

El Espíritu Santo comparte con las otras dos personas de la Trinidad (Cristo y el Padre), atributos, nombres, honores, labores, etc. También la Biblia le da al Espíritu Santo, otros nombres que son exclusivos de Él, y realiza funciones que son especialmente señaladas para Él.

Por ser una de las personas de la Trinidad (y ser Dios), posee características que le identifican como una persona (y no una cosa o viento). Mucha gente cree, que por cuanto el Espíritu Santo no tiene cuerpo con forma humana como Cristo, o el Padre (al cual se le llama Anciano de Días), sino que se representa como una paloma, debe ser una fuerza, o viento, y no una persona. Esta es una idea equivocada. El Espíritu Santo es una persona que piensa, habla, etc., y esto lo vamos a ver a través de estos estudios.

Un detalle impresionante lo tenemos en que el Espíritu Santo, es la acción milagrosa, y Él que hace las señales. Cuando Dios sana, o liberta, lo hace por medio del Espíritu Santo. El Padre da la Palabra, y el Espíritu Santo hace la obra.

De las tres fiestas que se celebraban en el Antiguo Testamento en honor a la Trinidad, la Fiesta de Pentecostés (LEVÍTICO 23:15-21), se hacía en honor al Espíritu Santo (esto era cincuenta días después de la Pascua). Las otras dos fiestas en honor a la Trinidad, eran: la Fiesta De Los Tabernáculos (LEVÍTICO 23:33-37, en honor al Padre), y la Fiesta de Pascua (ÉXODO 12:1-8, en honor al Hijo). 1 - DEIDAD DEL ESPÍRITU SANTO

Como hemos dicho, el Espíritu Santo es Dios. Por esta razón, se le dan nombres, y se le reconocen cualidades o características (atributos), que sólo le pertenecen a Dios (estos nombres y atributos lo comparten también el Padre y el Hijo)

Dentro de los nombres y cualidades divinos están:

DIOS

PADRE - ROMANOS 1:7

HIJO - MATEO 1:23

ESPÍRITU SANTO - HECHOS 5:3-4

 

SEÑOR

PADRE - MATEO 11:25

HIJO - HECHOS 2:36

ESPÍRITU SANTO - 2 CORINTIOS 3:17

APARECE COMO CREADOR

PADRE - Isaías 42:5

HIJO - Juan 1:3

ESPÍRITU SANTO - Génesis 1:26, Job 33:4, Salmo 1O4:3O

ES ETERNO

PADRE - Salmo 9O:2

HIJO - Hebreos 7:3

ESPÍRITU SANTO - Hebreos 9:14

ES OMNIPRESENTE - Está en todo lugar.

PADRE - Hebreos 4:13

HIJO - Mateo 18:2O

ESPÍRITU SANTO - Salmo 139:7-12

ES OMNIPOTENTE - Tiene todo poder. ROMANOS 15:18-19; 1 TESALONICENSES 1:5; HECHOS 1:8.

ES OMNISCIENTE - Todo lo sabe. 1 CORINTIOS 2:1O.

ES SABIO - Tiene infinita sabiduría. ISAÍAS 11:2 (menciona el Espíritu de Sabiduría), EFESIOS 1:17; 1 CORINTIOS 12:8.

ES SANTO - Su propio nombre lo describe: Espíritu Santo. 1 PEDRO 1:2.

NO FUE CREADO - GÉNESIS 1:2.

ES AMOR EN ACCIÓN - ROMANOS 5:5. a. SE LE DAN HONORES O RECONOCIMIENTO DIVINO

Dentro de los honores o reconocimiento divino (ósea, reconociendo su naturaleza de Dios), que se le dan al Espíritu Santo están los siguientes:

1) Se le menciona en la bendición final en la epístola de 2 Corintios. En esa porción, se reconoce su participación en la Trinidad como Dios, en unión al Padre y al Hijo. Ese verso está en el Capítulo 13, y verso 14 que dice: "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén."

2) Se le menciona en la fórmula del Bautismo. MATEO 28:19 dice: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo."

3) Se le llama Dios. HECHOS 5:3-4 dice: "Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios."

4) Se le llama Señor. 2 CORINTIOS 3:17 dice: "Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad."

b. EL HACE OBRAS QUE SÓLO DIOS PUEDE HACER

1) Da libertad. 2 CORINTIOS 3:17.

2) Invita al pecador a venir a Cristo. APOCALIPSIS 22:17.

3) Fortalece al hombre interior (espíritu). EFESIOS 3:16.

4) Santifica y ayuda a obedecer. 1 PEDRO 1:2, 22

5) Regenera. JUAN 3:5-6; TITO 3:5.

6) Renueva. SALMO 1O4:3O; TITO 3:5.

7) Capacita al hombre para el servicio. ÉXODO 31:2-6; 1 SAMUEL 11:5-7.

8) Preparó el nacimiento de Cristo. LUCAS 1:35.

9) Bautizó a Cristo. LUCAS 3:21-22.

1O) Preparó a Cristo para el ministerio. LUCAS 4:1-2.

11) Inspiró a los escritores de la Biblia. 2 PEDRO 1:2O-21.

12) Vive en el creyente. 1 CORINTIOS 3:16.

13) Enseña a la Iglesia. JUAN 14:26.

14) Aparece como creador. JOB 33:4; SALMO 1O4:3O; GÉNESIS 1:26 (en unión con el Padre y el Hijo).

15) Resucitó a Cristo de entre los muertos. ROMANOS 8:11.

16) Participó en la preparación de los planes de redención para el hombre. 1 PEDRO 1:2.

17) Ayuda en la oración, intercediendo por situaciones o problemas. ROMANOS 8:26.

18) Ayuda en la oración, siendo canal para llevarnos ante el Padre. EFESIOS 2:18.

19) Bautiza con poder y fuego al creyente. HECHOS 1:8.

2O) Nombra y envía pastores. HECHOS 2O:28; HECHOS 13:2 y 4.

21) Dirige los ministerios. HECHOS 16:6-7.

22) Tiene comunión con los creyentes. 2 CORINTIOS 13:14.

23) Fortalece la iglesia. HECHOS 9:31.

24) Santifica la Iglesia. ROMANOS 15:16.

25) Coopera con Cristo. LUCAS 4:14; HEBREOS 9:14.

26) Da testimonio de Cristo. HECHOS 5:31-32.

27) Revela las cosas de Dios. 1 CORINTIOS 2:1O.

28) Revela las cosas de Cristo. 1 PEDRO 1:11.

29) Impide que el diablo ejerza todo su mal mientras la Iglesia está en la tierra.

2 TESALONICENSES 2:7.

3O) Redargüye de pecado. JUAN 16:7-8.

31) Viene a morar en el nuevo creyente como sello de Dios. EFESIOS 1:13; EFESIOS

4:3O.

32) Aprueba decisiones. HECHOS 15:28.

33) Hace recordar. JUAN 14:26.

34) Distribuye dones. 1 CORINTIOS 12:11.

35) Santifica al creyente por medio de los Frutos. GÁLATAS 5:22-23.

36) Prepara la Iglesia para el rapto. TITO 3:5-7.

37) Confirma la Palabra que se predica. 1 TESALONICENSES 1:5.

38) Da vida. JUAN 6:63; ROMANOS 8:11.

39) Lava y justifica. 1 CORINTIOS 6:11.

4O) Comunica gozo al creyente. ROMANOS 14:17; 1 TESALONICENSES 1:6.

41) Derrama el amor de Dios en el corazón del creyente. ROMANOS 5:5.

42) Le da palabras al creyente para enfrentar a sus perseguidores. MARCOS 13:11;

LUCAS 12:12.

43) Le da instrucciones a los ministros de Dios. HECHOS 8:29; HECHOS 1O:19-2O.

44) Le da el mensaje a los predicadores. 1 CORINTIOS 2:12-13.

45) Habla por los profetas. HECHOS 1:16.

46) Contiende con los pecadores para que se arreglen con Dios. GÉNESIS 6:3.

2. PERSONALIDAD DEL ESPÍRITU SANTO

El Espíritu Santo es una persona. Esto se demuestra, pues posee unas características que no pudiera tener un objeto, un viento, o fuerza (como algunas falsas religiones quieren tratar de definir al Espíritu Santo).

El Espíritu Santo se comporta como cualquier persona, en cuanto a sus manifestaciones hacia el hombre. Dentro de esas manifestaciones están:

a. Tiene mente y escudriña - ROMANOS 8:27.

b. Habla y envía - HECHOS 1O:19-2O.

c. Intercede y ayuda - ROMANOS 8:26.

d. Llama y da órdenes - HECHOS 13:2.

e. Aprueba decisiones - HECHOS 15:28.

f. Prohíbe y cuida - HECHOS 16:6-7.

g. Dirige - HECHOS 2O:28.

h. Enseña y hace recordar - JUAN 14:26.

i. Redargüye de pecado - JUAN 16:7-8.

j. Distribuye dones - 1 CORINTIOS 12:11.

k. Se entristece - EFESIOS 4:3O.

l. Puede ser resistido - HECHOS 7:51.

m. Puede ser insultado - HEBREOS 1O:29.

n. Se le puede mentir - HECHOS 5:3.

o. Puede ser blasfemado y ofendido - MATEO 12:31-32.

p. Redargüye de pecado al pecador - JUAN 16:7-8.

q. Viene a morar en el nuevo creyente como sello de Dios - EFESIOS 4:3O; EFESIOS 1:13.

r. Bautiza al creyente con poder - HECHOS 1:8.

s. Manifiesta Su poder a través de dones - 1 CORINTIOS Capítulo 12.

t. Santifica al creyente por medio de sus frutos - GÁLATAS 5:22-23.

u. Consuela, exhorta, edifica, y dirige la Iglesia - JUAN 16:7, 13, y 14.

v. Prepara la Iglesia para el Rapto - TITO 3:5-7.

w. Impide que el diablo ejerza todo su mal, mientras la Iglesia esté en la tierra –

2 TESALONICENSES 2:7.

3. LOS NOMBRES DEL ESPÍRITU SANTO

Ya hemos mencionado, que el Espíritu Santo comparte nombres, labores, manifestaciones, etc., con el Padre y el Hijo. En esta ocasión, vamos a mencionar los nombres que se le dan al Espíritu Santo, y que son propios de ÉL.

1. Consolador - JUAN 14:16 y 26; JUAN 15:26.

2. Dios (es compartido por la Trinidad) - HECHOS 5:3-4.

3. Espíritu - MATEO 4:1; JUAN 3:6, 1 TIMOTEO 4:1.

4. Buen Espíritu - NEHEMÍAS 9:2O; SALMO 143:1O.

5. Espíritu Eterno - HEBREOS 9:14.

6. Espíritu Santo - SALMO 51:11; LUCAS 11:13.

7. Espíritu Santo De La Promesa - EFESIOS 1:13.

8. Espíritu Noble - SALMO 51:12.

9. Espíritu De Jehová - ISAÍAS 61:1.

1O. Espíritu Del Señor - HECHOS 5:9.

11. Espíritu De Dios - ROMANOS 8:9; GÉNESIS 1:2; 1 CORINTIOS 2:11.

12. Espíritu Del Padre - MATEO 1O:2O.

13. Espíritu De Cristo - ROMANOS 8:9; 1 PEDRO 1:11.

14. Espíritu Del Hijo - GÁLATAS 4:6.

15. Espíritu De Vida - ROMANOS 8:2; APOCALIPSIS 11:11.

16. Espíritu De Gracia Y De Oración - ZACARÍAS 12:1O.

17. Espíritu De Gracia - HEBREOS 1O:29.

18. Espíritu De La Profecía - APOCALIPSIS 19:1O.

19. Espíritu De Adopción - ROMANOS 8:15.

2O.Espíritu De Sabiduría - ISAÍAS 11:2.

21. Espíritu De Consejo - ISAÍAS 11:2.

22. Espíritu De Poder - ISAÍAS 11:2. (Se traduce como "fortaleza" en lugar de "poder"

en la versión Reina Valera del 19O9).

23. Espíritu De Inteligencia - ISAÍAS 11:2.

24. Espíritu De Conocimiento - ISAÍAS 11:2.

25. Espíritu De Temor De Jehová - ISAÍAS 11:2.

26. Espíritu De Verdad - JUAN 14:17; JUAN 15:26.

27. Espíritu De Revelación - EFESIOS 1:17.

28. Espíritu De Santidad - ROMANOS 1:4.

29. Espíritu De Juicio Y Devastación -ISAÍAS 4:4; ISAÍAS 28:6.

3O.Espíritu De Gloria - 1 PEDRO 4:14. (Se traduce como "la gloria y el Espíritu de Dios" en la versión Reina Valera 19O9).

31. Señor (es compartido por la Trinidad) - 2 CORINTIOS 3:17.

32. Siete Espíritus De Dios - APOCALIPSIS 1:4.

33. Poder Del Altísimo - LUCAS 1:35. (Traducido como "virtud del Altísimo" en la versión Reina Valera 19O9)

34. Espíritu Santo De Dios - EFESIOS 4:3O.  

                   BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO

                                                HECHOS 1:8

La Palabra dice en HECHOS 1:8: "Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra."

El Bautismo en el Espíritu Santo, es una experiencia real, y es experimentada por todo cristiano que la procura con perseverancia y consagración espiritual. Esta, es una experiencia muy diferente del sello, las arras, u otras experiencias espirituales. Es una llenura del Espíritu Santo, que envuelve toda el alma, cuerpo y espíritu.

1. ¿QUÉ ES EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO?

a. Es una experiencia que nos da un mayor acercamiento a la tercera persona de la Trinidad (el Espíritu Santo). Este acercamiento nos suple mayor crecimiento espiritual, y nos permite experimentar experiencias más profundas con Dios.

b. A través de esta llenura, el Señor nos santifica más, nos liberta, nos ayuda a crecer espiritualmente, nos ayuda a vencer las debilidades, a tener más fe, y a escuchar mejor la voz del Señor guiándonos en nuestra vida.

c. Es un revestimiento de poder para realizar la obra del Señor, con autoridad, y libertad del Espíritu. Esto casi nunca ocurre durante la conversión (sólo en ocasiones muy especiales), sino después de que una persona es salva. Si somos salvos por fe, es por fe, y no podemos incluir el Bautismo en el Espíritu Santo como factor para la salvación. Recordemos que el ladrón de la cruz, ni se bautizó en las aguas, ni recibió el Bautismo en el Espíritu Santo, mas sin embargo, fue salvo. Hay personas que dicen que si la persona no tiene el Bautismo en el Espíritu Santo, no se va en el rapto. Dios quiere que su pueblo esté consagrado y lleno de Él. La mejor forma de estar lleno de Dios, es estar lleno del Espíritu Santo, pero sé que hay personas muy consagradas, y espirituales, gente santa de Dios, que por alguna razón (miedo a que la manifestación no sea de Dios, nerviosismo, en su iglesia no lo predican, etc.), no lo han recibido, pero que si viene el Señor se van con Él, pues su vida es santa delante de Él. La Biblia dice que los que son de Cristo, están sellados por el Señor. Es por tanto una realidad, que el sello que determina la salvación de la persona, es el sello del Espíritu, (el cual la persona recibe cuando se convierte), y no el Bautismo en el Espíritu Santo. El Bautismo del Espíritu Santo nos ayuda mucho mejor a prepararnos, pero no determina la salvación.

d. Es una manifestación externa de poder y señales para la obra del ministerio, y para tomar mayor autoridad sobre los poderes del diablo. Muchas batallas no podrán ganarse, si no hay la unción que provee el Bautismo en el Espíritu Santo. Por eso, es necesario que cada creyente lo pida.

e. El poder producto del Bautismo en el Espíritu Santo, nos ayuda a tener mayor unción para ganar almas para el Señor, y tener mayor valentía para predicar la Palabra.

2. NOMBRES QUE SE LE DAN AL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO

a. BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO

b. LLENURA DEL ESPÍRITU

c. DESCENSO DEL ESPÍRITU

d. VENIDA DEL ESPÍRITU

e. DERRAMAMIENTO DEL ESPÍRITU

3. EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO COMPARADO CON OTRAS EXPERIENCIAS DEL ESPÍRITU SANTO

a. Toda persona recibe el Espíritu de Dios cuando se convierte. Esto es el sello de Dios. A diferencia del sello, el bautismo del Espíritu Santo (la mayoría de las veces), no se recibe en el momento en que la persona se convierte, sino después de convertida la persona. Hay algunas personas que lo han recibido en el momento de convertirse, pero ésta no es la regla general.

b. El Bautismo en el Espíritu Santo, no ocurre tampoco en el bautismo en agua. Estas son dos experiencias diferentes. Hay ocasiones especiales en que una persona puede recibir el Bautismo en el Espíritu Santo en el mismo momento en que se bautiza en agua, pero no es lo usual (HECHOS 8:12-16). Hay personas que piensan que como Cristo lo recibió cuando se bautizaba en el agua, creen que debe ser así. Aun hay otros que dicen que la persona recibe el Bautismo en el Espíritu Santo cuando se bautiza en agua (estas personas son las que no creen en las manifestaciones de lenguas, danzar, etc., y por lo tanto, para ellos, el Bautismo en el Espíritu Santo es sólo un evento simbólico que creen que ocurre a la misma vez que la persona se bautiza en agua). Estas personas están muy confundidas. El Bautismo en el Espíritu Santo tiene unas evidencias externas, y unas manifestaciones que son claramente observables. Ellos aun están más confundidos, porque ni aun el sello, y las arras, se reciben en el bautismo en agua, sino que se reciben cuando la persona se convierte. En el bautismo en agua, la persona muere a la vieja vida de pecado, y nace a una nueva en Cristo. Si algo más ocurre en esa ceremonia, es especial.

Los mismos apóstoles no recibieron el Bautismo en el Espíritu Santo cuando se bautizaron en las aguas, sino 5O días después de Cristo subir al cielo, luego de haber terminado su ministerio en la tierra. La mayoría de los primeros cristianos que se convirtieron después de pasado el día de Pentecostés, no recibían el Bautismo en el Espíritu Santo cuando se bautizaban en las aguas. HECHOS 1O:44-48; HECHOS 8:14-17; HECHOS 19:1-6.

Un dato curioso es que hay personas que han recibido el Bautismo en el Espíritu Santo en el mismo momento en que se convierten, y otros lo han recibido antes de bautizarse en las aguas (HECHOS 1O:46-48). Concluimos, que el Bautismo en el Espíritu Santo puede ser recibido en cualquier momento después de la conversión.

4. ¿CÓMO SE RECIBE EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO?

a. Lo primero que todo creyente anhelante de recibir el Bautismo en el Espíritu Santo debe hacer, es PEDIRLO. Recordemos la porción bíblica de MATEO 7:7 que dice: "Pedid y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá." Hay que pedirle a Dios el Bautismo en el Espíritu Santo, con fe, ya que es la voluntad de Dios para nosotros (LUCAS 11:11-13). Ha habido veces que Dios ha bautizado a la persona sin necesidad de que se le ministre. Por lo general, la forma más común de recibirlo es con la imposición de manos y la oración. HECHOS 19:6; HECHOS 8:17.

b. Es necesario estar en obediencia al Señor para poder recibirlo (HECHOS 5:32).

c. Hay que tener fe, y creer que lo recibiremos. Muchas personas desean recibirlo, pero luego entran en una incredulidad, y hasta hablan de una forma como si nunca lo fueran a recibir (Ej.: "Yo nunca lo voy a recibir" "Cuando Dios me lo quiera dar, que me lo dé" etc.). Esto comentarios impiden el que la persona lo reciba, ya que tenemos que tener fe de que lo vamos a recibir.

d. Hay algo muy interesante en el proceso de recibir el Bautismo en el Espíritu Santo. Cuando se le ministra a una persona, la persona no debe estar "trinca", ni "nerviosa" ni fuera de comunión. He observado personas espirituales, que se ponen trincas, y no pueden concentrarse en buscar la bendición. Otras personas están mudas, y ni alaban. Así no pueden recibir nada, pues ni siquiera están en comunión.

He observado también los casos extremos. Ha habido personas muy activas alabando, orando, y hasta gritándole al Señor que los bautice, pero cuando vienen las lenguas, ellos las paralizan (pues están gritando, alabando, u orando). De esta forma siguen, hasta que al final, no han recibido nada, pues no permitieron que el Espíritu tomara control de ellos.

Recordemos, que esto es una cooperación de ambos lados. La persona debe estar en comunión, pero no en una forma que no pueda darse cuenta de cuándo el Espíritu Santo quiere tomar control.

Finalmente, quiero comentar algo respecto a las lenguas. He visto personas con las que el Espíritu tiene que luchar, y aun así, no le dan libertad, porque siguen alabando en español (o el idioma que habla regularmente). Hay otros que las tienen ya para hablarlas, pero creen que es su mente, y no las hablan. Otras personas hablan 2 palabras en lenguas, y luego siguen en español, como si pensaran que las lenguas vinieron a interrumpir la oración que ellos están haciendo para recibir el Espíritu Santo. Esto parece chiste, pero es verdad.

Cuando yo recibí el Bautismo en el Espíritu Santo, tuve fuertes luchas con la incredulidad, hasta que Dios tuvo que mostrarme lo siguiente:

1) Si yo le sirvo a Dios de corazón, y trato de agradarle en todo, yo no puedo estar hablando lenguas en la carne, ni por el diablo, pues Dios guarda a sus hijos, y no lo permitiría.

2) Si yo cojo y me memorizo las lenguas de otra persona, si las grabo y me las aprendo, o si me siento y las invento para luego aprendérmelas, entonces estoy hablando lenguas en la carne.

3) Si la persona está mal delante de Dios, descuidada, mundana, y no se quiere corregir, posiblemente esté hablando lenguas en la carne, o hasta por el diablo.

5. EXPERIENCIAS RELACIONADAS AL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO

a. UN DESCENSO INICIAL - Esto sucede el día en que se recibe el Bautismo en el Espíritu Santo por primera vez. La evidencia inicial es el hablar en lenguas. HECHOS 2:4 dice: "Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen."

b. EVIDENCIA DIARIA - Esto es lo que se llama "la confirmación del Espíritu a nuestras vidas", a través de los ríos de agua viva, y otras formas (sentir en el corazón, a la mente, etc.). Ocurre continuamente, en nuestro caminar cristiano, ya que esa es la evidencia de que el Señor está en nosotros (ósea, es algo que está con nosotros siempre, y NO algo de un evento especial de un día).

c. UNCIONES ESPECIALES - Ocurren en momentos en que Dios quiere usarnos en algo especial, o recibimos un ministerio de parte del Señor.

6. IMPORTANCIA DEL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO

a. Dios ha provisto el Bautismo en el Espíritu Santo para bendecir y fortalecer a sus hijos.

b. Jesús mismo recibió el Bautismo en el Espíritu Santo (en su caso particular, Él lo recibió en el mismo momento en que se bautizaba en las aguas). MATEO 3:13-17.

c. Jesús le ordenó a sus discípulos, que se mantuvieran esperando la promesa del Espíritu Santo que habría de venir, y que no salieran a hacer ninguna labor hasta que recibieran ese poder del cielo. HECHOS 1:4-5.

d. Todos los apóstoles, y todos aquellos discípulos que fueron fieles al ministerio del Señor, recibieron el Bautismo en el Espíritu Santo el día de Pentecostés, y posteriormente, lo recibieron todos aquellos que se convertían. La Biblia no menciona ninguna persona que haya sido fiel al Señor, y que no recibiese el Bautismo en el Espíritu Santo. HECHOS 19:1-6.

e. El día de Pentecostés, los apóstoles, y discípulos recibieron el Bautismo en el Espíritu Santo, y esto produjo la conversión de 3,OOO personas en un sólo día.

f. El Bautismo en el Espíritu Santo capacitó a los apóstoles para poder llevar y enseñar la doctrina.

g. El Bautismo en el Espíritu Santo preparó, y llenó de poder a los apóstoles, para que realizaran señales, y milagros, que acompañarían la predicación de la Palabra, y darían testimonio de la verdad predicada.

h. Los apóstoles se preocupaban de que los nuevos convertidos recibieran el Bautismo en el Espíritu Santo, y por eso iban por las iglesias imponiendo las manos para que los que no lo habían recibido todavía, lo recibieran. HECHOS 19:1-6.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

7. LA IMPORTANCIA DEL HABLAR EN LENGUAS

El asunto del hablar en lenguas, ha sido muy debatido en muchas ocasiones. Muchos confunden la evidencia inicial del Bautismo en el Espíritu Santo (las lenguas), con el Don De Diversidad De Géneros De Lenguas. Hay un texto que es favorito de aquellos que se oponen al hablar en lenguas, y lo usan para supuestamente "probar" que no todo el mundo tiene que hablar en lenguas. La porción está en 1 CORINTIOS 12:29-31 que dice: "¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros? ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿HABLAN TODOS LENGUAS? ¿Interpretan todos? Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aún más excelente." Cuando uno observa bien el texto, e inclusive se consideran los textos anteriores al verso 29, se puede ver aquí, que se está hablando de los Dones Ministeriales (ministerios, como apóstol, profeta, etc.), y se está hablando de los Dones Del Espíritu (Profecía, Dones de Sanidades, Don de Milagros, Don De Diversidad De Géneros De Lenguas, Don De Interpretación De Lenguas, etc.). No podemos confundir este punto, ya que las lenguas las reciben las personas al recibir el Bautismo En El Espíritu Santo, pero son unas lenguas que acompañan a la persona todo el tiempo, y que están ahí para usarse en la oración. Por otro lado, el Don De Diversidad De Géneros De Lenguas, es un don que NO LO TIENE TODO EL MUNDO, NI SE MANIFIESTA TODO EL TIEMPO, SINO CUANDO DIOS QUIERE. Es por eso que el verso 3O dice ¿HABLAN TODOS LENGUAS? (refiriéndose a las del Don y no a las de la evidencia inicial del Bautismo en el Espíritu Santo). No todo el mundo tiene el Don De Diversidad De Géneros De Lenguas.

Quiero añadir algunos puntos adicionales sobre las lenguas (las que se reciben en el Bautismo En El Espíritu Santo).

1. Una vez que la persona recibe el Bautismo en el Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas, recibe esas lenguas para que las use en oración. Algunas personas no las hablan, hasta que vuelva a suceder un culto especial en que el poder de Dios caiga tan fuerte que no pueda resistir la fuerza del Espíritu, y se vea "obligado" a hablar en lenguas. Esto no es lo correcto. Debemos hablarlas en oración, ya que de esa forma estamos hablando misterios con Dios (los cuales el diablo no puede entender). Muchas veces el Espíritu intercede a través de nuestras lenguas, pidiendo protección u otras cosas necesarias para nuestra vida espiritual. Mientras más la persona las hable, más fluirán, por eso debemos procurar hablar en lenguas en nuestros períodos de oración.

2. La Biblia enseña la necesidad de hablar en lenguas (1 CORINTIOS 14:39, 1 CORINTIOS 14:2, 1 CORINTIOS 14:18).

3. El que habla en lenguas, se edifica espiritualmente (1 CORINTIOS 14:4).

4. El hablar en lenguas es la evidencia inicial de que se ha recibido el Bautismo en el Espíritu Santo (HECHOS 2:4).

5. El hablar en lenguas evita el egoísmo (ósea, pedir por mí solamente), ya que el Espíritu intercede conforme su voluntad.

6. El hablar en lenguas nos ayuda a confiar más en Dios.

7. El hablar en lenguas nos ayuda a mantenernos lejos de la contaminación y del hablar vulgar.

8. A través de las lenguas, se oran cosas de las cuales no se tiene conocimiento.

9. Las lenguas son un refrigerio para nuestra alma (ISAÍAS 28:11-12).

1O. El hablar en lenguas es una de las mejores formas de darle gracias a Dios, pues hablamos misterios con Él, lo alabamos, etc.

11. Las lenguas nos ayudan a tener un mayor sometimiento a Dios.

                         DONES DEL ESPIRITU SANTO

 

                                        1 CORINTIOS 12:1 y 7-1O

Los dones espirituales son regalos que Dios les da a sus hijos. Él los reparte conforme a su voluntad, y el propósito de estos dones, es el crecimiento, y edificación de la iglesia.

Quiero señalar, que el Espíritu Santo reparte tres tipos de dones:

1. Dones del Espíritu - Estos son los que vamos a estar discutiendo en este estudio (Don De Palabra De Ciencia, Don De Palabra De Sabiduría, Don De Discernimiento De Espíritus, Dones de Sanidades, Don De Milagros, Don De Fe, Don De Profecía, Don De Interpretación De Lenguas, y Don De Diversos Géneros De Lenguas).

1 CORINTIOS 12:7-1O.

2. Dones Ministeriales - Estos dones se refieren directamente a los llamados ministeriales de Profeta, Apóstol, Evangelista, Pastor, y Maestro. EFESIOS 4:11-12.

3. Dones de Servicio - Se le pueden llamar así, porque realmente envuelven labores de servicio, y de apoyo a los dones del ministerio. Aunque en la lista de ROMANOS 12:6-8 se incluye el Don De Profecía (el cual es un don del Espíritu y no uno de servicio), los demás dones son de servicio (Servicio, Enseñar, Exhortar, Repartir, Presidir, Hacer Misericordia).

Los Dones Del Espíritu son otorgados a los creyentes que están bautizados con el Espíritu Santo. Hay personas que no están bautizados con el Espíritu Santo, pero tienen una pequeña unción de alguno de estos dones. Tenemos por ejemplo, personas con unción especial para orar por los enfermos, o Dios le revela cosas en sueños, o disciernen cuando hay algo que no es de Dios, etc. Estas personas no recibirán la plenitud de la unción de estos dones hasta que no reciban el Bautismo en el Espíritu Santo. Si reciben el Bautismo en el Espíritu Santo, estas personas serán grandemente usadas por Dios en esas áreas en que Dios los ha ungido.

Los Dones Del Espíritu los reparte el Espíritu Santo de acuerdo a Su voluntad (1 CORINTIOS 12:11). No todo el mundo tiene los mismos dones. Inclusive no todos tienen la misma cantidad de dones. Hay algunos que tendrán uno, otros tres, etc., y habrá algunos grandemente bendecidos que tendrán los nueve (9) Dones Del Espíritu. Es interesante notar también, que aun cuando dos personas tengan el mismo don, quizás no tengan la misma unción o autoridad, ya que eso depende de cuán amplio esté manifestándose ese don en la persona. Para explicar esto mejor, usaré el ejemplo de los porcientos (%) (no es que eso se mida a nivel de %, sino que es un ejemplo para que lo entiendan mejor). Una persona puede tener un don con un 4O%, y otro con un 7O%. Al analizarlo, veremos que el hermano que tiene un 7O% tendrá más unción, y por lo tanto, ese don se manifestará más frecuente, o con un mayor nivel de unción que el que tiene un 4O%.

No se pueden codiciar los dones de otros hermanos, ya que no importa lo mucho que se pida, si Dios no le quiere dar un don a una persona, no se lo va a dar.

La razón principal por la cual el Espíritu Santo le reparte esos dones a la gente, es para fortalecer y edificar la iglesia (1 CORINTIOS 14:12). Por esta razón, estos dones se manifiestan cuando el Espíritu Santo quiere, y NO cuando la persona que los ha recibido quiera.

Dentro del grupo de los Dones Del Espíritu, hay unos de mayor importancia dentro de la categoría a la que pertenecen. Dentro de los Dones De Revelación, el de mayor importancia es el Don De Palabra De Sabiduría. Del grupo de los Dones De Poder, el más importante es el Don De Fe. En el grupo de los Dones De Inspiración Verbal, el de mayor importancia es el Don De Profecía. Dentro de las tres categorías, el don más importante de todos es el Don De Profecía. Esto no quiere decir que los otros son insignificantes, sino que estos dones llevan una mayor responsabilidad, y autoridad que los otros.

Los Dones Del Espíritu se clasifican en tres categorías:

1. DONES DE REVELACIÓN

Se les llama así, ya que el Espíritu Santo revela cosas que están ocultas para la persona, pero que a través de estos dones, salen a la luz. Esta información le puede ser revelada a la persona en diferentes formas:

Sueños

Visiones

A la mente

Al corazón

En voz profética a sí mismo (ósea la misma persona se profetiza a sí misma, pero por guianza del Espíritu Santo, y no por su propia voluntad, ya que muchas veces es revelada información que aún la persona desconoce).

En voz audible de Dios

Dentro de los Dones De Revelación tenemos los siguientes:

a. DON DE PALABRA DE CIENCIA

Este don envuelve la revelación por medios sobrenaturales (no porque alguien se lo dijo, o se le ocurrió, sino que la revelación viene de parte de Dios, por medio del Espíritu Santo), de hechos, o datos PRESENTES O PASADOS. No es el conocimiento que uno pueda tener a través del estudio.

Esta revelación puede ser de cualquier cosa. He escuchado manifestaciones de este don, donde la persona está ministrando en una iglesia, y de repente siente un dolor en una parte del cuerpo. Luego se descubre, que había una persona en el culto que tenía ese dolor, y Dios lo estaba mostrando así, para que se orara por la persona para sanidad. También puede Dios mostrar qué está pensando una persona en ese momento, qué enfermedad tiene una persona, qué hizo ayer, etc. En este don, nunca se revelarán asuntos futuros, ya que eso cae dentro del Don De Palabra De Sabiduría.

Un detalle interesante, es el nombre. Se le llama DON DE PALABRA DE CIENCIA. El nombre no es "DON DE CIENCIA", sino PALABRA DE CIENCIA. La razón para esto, es que lo que Dios revela es sólo una pequeña porción de su conocimiento. Al tener ese nombre de "PALABRA", nos da a entender, que aunque Dios le muestre a esa persona algún asunto, a la larga, será sólo una pequeña partícula de todo el conocimiento de la mente de Dios. Si Él nos diera el "DON DE CIENCIA", entonces tendríamos el mismo conocimiento que Dios tiene, y eso NUNCA SERÁ.

Un punto final que quiero añadir es, que este don puede unirse con el de Palabra De Sabiduría, el de Discernimiento De Espíritus, los de Sanidad, Profecía, etc. Hay ocasiones en que van a estar unidos en una misma manifestación.

b. DON DE PALABRA DE SABIDURÍA

Es una "Palabra" (ósea, sólo una porción pequeña de información, como explicamos en el Don De Palabra De Ciencia). Este don envuelve la revelación de algunos planes o propósitos de Dios. Por eso se llama "PALABRA", ya que Dios no va a revelar la totalidad de todos los detalles de algo. A través de este don, Dios revela eventos que van a ocurrir en el FUTURO. En adición a esto, también DA ÓRDENES, INSTRUCCIONES SABIAS, IMPARTE SABIDURÍA PARA PODER RESOLVER PROBLEMAS, SITUACIONES, O PARA TOMAR DECISIONES. Esta sabiduría no debe confundirse con la sabiduría natural debido a la experiencia de una persona de edad, ni con la sabiduría obtenida a través de los estudios. Es algo que viene del cielo, y no de la tierra.

c. DON DE DISCERNIMIENTO DE ESPÍRITUS

A través de este don, una persona está capacitada para conocer con exactitud, qué es lo que se está manifestando, y si es de Dios, si es la carne, o si es el diablo.

Este don no es solamente "para ver demonios" como algunas personas piensan, sino que lo que envuelve, es tener una visión clara del mundo espiritual, sea bueno o malo. En adición puede conocer cuando "la carne" se manifiesta en una movida en el culto. Esta información puede venir en la forma que explicamos al comenzar la categoría de Dones De Revelación (ósea, visiones, sueños, etc.), pero en el caso de este don en particular, he escuchado personas que han visto los demonios, otros los "sienten", otros "huelen la peste de los demonios" (algunos inclusive los identifican por la peste, y saben qué demonios son), otras personas los escuchan hablar, etc.

Este don, como los otros, tiene diversos grados de profundidad (¿recuerdan el ejemplo de los %?), y algunas personas tienen un mayor grado de unción que otros. Como he mencionado antes, este don no se manifiesta cuando la persona quiere, sino cuando Dios quiere. Puede una persona tener un grande grado de unción en este don, y estar en un lugar donde se manifieste algo que no sea de Dios, y si Dios no quiere activar este don en la persona en ese momento, la persona ni se da cuenta de lo que está ocurriendo.

2. DONES DE PODER

Se les llama así a estos dones, debido a que el Espíritu Santo imparte poder SOBRENATURAL a la persona, para poder realizar señales. Este poder NO ESTÁ TODO EL TIEMPO EN OPERACIÓN, sino que viene como una unción especial en el momento en que Dios lo decide. Es por esta razón, que la persona que ha recibido estos dones, no puede ejercerlos cuando tenga el deseo de hacerlo, ni puede ir por ahí haciendo milagros, y sanando a todo el mundo a lo loco, sino que es cuando Dios quiere, o envía la unción especial.

a. DON DE FE

El Don De Fe es una fe SOBRENATURAL que Dios imparte a la persona que posee este don. Esa fe especial, es dada con el propósito de hacer obras sobrenaturales, que no se sujetan a las leyes de la naturaleza, y que por lo tanto, requieren un poder especial de parte de Dios. Esta fe no es la fe de saber que Cristo viene a buscar su Iglesia, ni es la fe que debemos tener para recibir sanidad, ni es la fe necesaria para aceptar a Cristo como Salvador, tampoco es la fe de que Dios va a bendecirnos, etc.

Dentro de las obras que acompañan el Don De Fe, está la resurrección de muertos (HECHOS 9:37-42), detener la lluvia, o hacerla caer (1 REYES 17:1), y todo tipo de señales semejantes. Algunos incluyen el echar fuera demonios, como parte de la manifestación del Don De Fe.

b. DON DE MILAGROS

Este es un don que también requiere intervención de un poder sobrenatural que sólo Dios puede dar. Muchas veces va unido con el Don de Fe, y otras veces se confunde con él, pero es un don diferente al de Fe. En el Don De Milagros, se alteran las leyes de la naturaleza, en otras áreas diferentes a las del Don De Fe.

Algunos ejemplos de manifestaciones de este don son, por ejemplo, las plantificaciones de dientes, el rebajar o engordar de una persona instantáneamente, el crear partes del cuerpo (ojos, dedos, etc.), el crear la curvatura de los pies, multiplicar la comida (como en el caso de la viuda que seguía saliendo aceite de las vasijas (2 REYES 4:1-7), o cuando Cristo multiplicó los panes, y los peces (MATEO 14:13-21).

Hay una grande diferencia también entre el Don De Milagros, y los Dones De Sanidades. El Don De Milagros CREA O DESAPARECE, los Dones De Sanidades SANAN.

c. DONES DE SANIDADES

Lo primero que debo enfatizar en este momento, es que debemos observar muy bien el nombre de este don: DONES DE SANIDADES. Como pueden observar, el nombre está en plural (óseo, que indica más de uno). Sí, es verdad, indica más de uno, debido a que este don, a diferencia de los otros dones, tiene una variedad muy grande. No todo el mundo que ha recibido este don, tiene unción para sanar las mismas enfermedades, ni tampoco (como ya hemos explicado anteriormente), tienen el mismo grado de (%). Les voy a dar un ejemplo más claro. Hay don de sanidad de ciegos, don de sanidad de paralíticos, don de sanidad de cánceres, etc. Es por esa razón que el título es plural. Hay personas que reciben una unción especial en varios de estos dones, y terminan agrupando varios dones a la vez. Usemos el ejemplo de predicadores que se distinguen por tener una unción especial para orar por los ciegos o por cáncer, etc. Si uno va a un culto de estos hermanos, va a observar que casi todo el mundo que va con ceguera o cáncer se sana, pero son pocos los enfermos con hernias que se sanan. ¿Por qué? Debido a que el hermano tiene un don de sanidad de cáncer y otro de ceguera, pero no tiene el de hernia, y las pocas hernias que se sanan allí, es por la fe de la persona y del predicador, y no por la manifestación de los dones de sanidades que Dios le ha dado. Por esa razón vemos que en 1 CORINTIOS 12:9

dice: "A otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, DONES DE SANIDADES por el mismo Espíritu." He sabido de predicadores que tienen una línea de sanidad, y el Señor le ha hablado de que va a ampliarle el ministerio, añadiéndole una nueva unción para orar por otra enfermedad. Ahí le añade otro de los dones de sanidades.

Finalmente quiero decir, que la sanidad se puede recibir por fe (sea teniendo la fe, aunque no le oren, o a través de la fe en la oración que se le haga a la persona). Esta sanidad por fe puede ser rápida, o lenta. También la sanidad se recibe al ponerse activos los dones de sanidades. En este caso, la sanidad es instantánea, pues va respaldada por una unción especial que Dios está dando.

3. DONES DE INSPIRACIÓN VERBAL

Se les llama así, porque inspiran a la persona a hablar en el Espíritu, de forma que la persona habla lo que el Espíritu le ORDENA a hablar, y no lo que la persona QUIERE hablar.

a. DON DE DIVERSIDAD DE GÉNEROS DE LENGUAS

El mismo título nos indica que este don es muy amplio, incluyendo muchas lenguas diferentes, y no sólo una. De hecho, dentro de este don, se incluyen lenguas humanas y lenguas angelicales (lenguas que hablan los ángeles - 1 Corintios 13:1). No sabemos si estamos hablando alguna lengua angelical, a menos que el Señor lo revele, ya que no podemos identificar todos los idiomas de la tierra, para poder entonces distinguir si son lenguas humanas o angelicales. Según la manifestación de este don, la persona puede hablar muchos idiomas (sólo cuando el Espíritu Santo lo quiere). Esta manifestación tiene varios propósitos. Algunos de los propósitos son: traer un mensaje en unión al Don de Interpretación De Lenguas (ambos manifestados en la persona que habla las lenguas), reprender demonios, adorar a Dios, interceder por un país o por alguien de ese país, o por un misionero en ese país, orar para sanidad, traerle un mensaje a una persona, donde la interpretación la recibe sólo la persona que está recibiendo el mensaje, de forma que los presentes no se enteren del contenido del mensaje, etc.

Deseo señalar, que este don es muy diferente de las lenguas que la persona recibe cuando recibe el Bautismo en el Espíritu Santo. Esas lenguas del bautismo, están todo el tiempo con la persona, y las puede hablar cuando quiera. Hay personas que piensan que eso es sólo cuando se siente una fuerza mayor que los impulsa a hablarlas. La realidad es que esas lenguas, nos han sido dadas para la oración, y la batalla espiritual, y están en nuestro espíritu esperando que las usemos. El Espíritu Santo da la fluidez y el lenguaje. A medida que yo las hable, seguirán corriendo como ríos. Recordemos que el diablo no entiende, ni puede bloquear lo que se habla, ya que son misterios del Espíritu (1 CORINTIOS 14:2), por lo tanto, cuando hablamos en lenguas, hablamos directamente con Dios por el Espíritu, sin que nadie sepa lo que hablamos, sino sólo Dios (y nosotros, si Dios nos da la interpretación). Hay ocasiones en que nosotros estamos pidiendo algunas cosas, cuando el Señor tiene otra cosa en su deseo. Si nunca oro en lenguas, pierdo la oportunidad de interceder por situaciones que requieren intercesión para evitar batallas más tarde. Dentro de algunas razones por las cuales es necesario orar, y hablar en lenguas (por supuesto, hablamos de las lenguas recibidas en el Bautismo en el Espíritu Santo, y no estamos en este momento hablando del DON DE DIVERSIDAD DE GÉNEROS DE LENGUAS) están:

1) La Biblia lo enseña (1 CORINTIOS 14:39; 1 CORINTIOS 14:2; 1 CORINTIOS 14:18).

2) Edifica espiritualmente (1 CORINTIOS 14:4).

3) Es la evidencia sobrenatural de que se ha recibido el Bautismo en el Espíritu Santo (HECHOS 2:4).

4) Evita el egoísmo (ósea, pedir por mí, por mí y por mí) en la oración, ya que el Espíritu Santo intercede por nosotros y por otras necesidades también. ROMANOS 8:26.

5) Nos ayuda a confiar más en Dios.

6) Nos ayuda a mantenernos lejos de la contaminación y del hablar vulgar.

7) A través de las lenguas, se oran cosas de las cuales no se tiene conocimiento.

8) Las lenguas son un refrigerio para nuestra alma (ISAÍAS 28:11-12).

9) El hablar en lenguas es una de las mejores formas de darle gracias a Dios, pues hablamos misterios con Él, lo alabamos etc.

1O) A través de las lenguas, tenemos un mayor sometimiento a Dios.

b. DON DE INTERPRETACIÓN DE LENGUAS

Este don es muy importante, ya que envuelve la interpretación y declaración (en el idioma de los oyentes), del mensaje que fue traído en lenguas anteriormente. A través de este don, la congregación (o la persona en un caso individual), conoce con exactitud qué habló el Señor, y todos son edificados.

Otra razón de importancia de este don, es que cuando se une al Don De Lenguas, esto equivale al Don De Profecía, el cual dijimos que era el más importante (1 CORINTIOS 14:1 y verso 39).

La interpretación de lenguas puede venir a la mente, en voz audible, o también unida con las mismas lenguas, pero, en vez de hablar en lenguas extrañas, se está hablando (inspirado por el Espíritu Santo), en la lengua que los hermanos hablan, y por esa razón todos entienden el mensaje.

Un mensaje de interpretación de lenguas puede ser más corto, o más largo que el mensaje en lenguas. Por esa razón el don se llama de lenguas y NO TRADUCCIÓN de lenguas. Interpretar quiere decir traer una explicación o resumen de algo, lo cual puede darse en pocas palabras, o en muchas. Traducir implica coger palabra por palabra, y traer la definición exacta. Un mensaje en lenguas largo requeriría una larga traducción, pero no sucede así con una interpretación. También puede darse el caso de que un mensaje en lenguas sea corto, o largo, y que su interpretación sea de la misma forma (ósea, corto, o largo). No podemos limitar al Espíritu Santo.

c. DON DE PROFECÍA

La profecía es una manifestación sobrenatural de parte del Espíritu Santo, usando a una persona. El Espíritu Santo inspira el mensaje, y la persona lo habla. Este mensaje de profecía viene a:

1. EXHORTAR - Alentar; llamar la atención con el propósito de que la persona se arregle; corregir; motivar; sacudir para que se despierte de la indiferencia o del desánimo, etc.

2. CONSOLAR - Aliviar la pena o aflicción de la persona. Fortalecer a la persona que está afligida, y levantarle los ánimos.

3. EDIFICAR - Levantar una buena base; dar buen ejemplo; dirigir en el camino; dar instrucciones para continuar el trabajo; alertar sobre los movimientos del diablo, con el propósito de que la iglesia se prepare para la batalla; llamar a personas para el ministerio; confirmar asuntos (personales o de la iglesia).

El Don de Profecía NO PREDICE EL FUTURO. Recordemos que esa es una función del Don De Palabra De Sabiduría.

En adición a esto, es necesario que expliquemos la diferencia que hay entre el Don De Profecía, y el Ministerio De Profeta. Ya hemos mencionado que el Don De Profecía exhorta, consuela y edifica. Dentro de estas tres funciones, no hay ningún elemento de predecir el futuro, ya que no está envuelto el Don De Palabra De Sabiduría, que es el que revela el futuro. Una persona que tiene sólo el Don De Profecía, no va a ir más allá de lo que hemos descrito (exhortar, consolar y edificar). Una persona que tenga un MINISTERIO DE PROFETA, tendrá una manifestación más amplia por razón de tener el Don De Profecía, en unión al de Palabra De Ciencia, y Palabra De Sabiduría. En muchos casos también tendrá el Don De Discernimiento De Espíritus. Si una persona no tiene esos dos dones de revelación (Don De Palabra De Ciencia, y Don De Palabra De Sabiduría) en unión al Don De Profecía, NO TIENE EL MINISTERIO DE PROFETA, y sencillamente es usado por Dios en un movimiento normal de los dones, y no como un ministerio especial.

Algunos puntos importantes relacionados con la profecía son:

En el momento en que una profecía se está trayendo, todos deben estar en silencio, esperando conocer qué Dios va a hablar.

Cuando en una profecía está envuelto un mensaje del futuro, se está manifestando el DON DE PALABRA DE SABIDURÍA.

La profecía no puede juzgarse por lo que cree; ni tampoco en base a si le gustó el mensaje, o no le gustó. Habrá mensajes lindos, y también habrá mensajes que sean fuertes y que no caerán bien.

Cuando una profecía es juzgada en la carne, o a la ligera, se corre el riesgo de estar atribuyéndole al diablo o a la carne, lo que vino de parte del Espíritu Santo.

No se puede vivir de profecías, ya que esto es una manifestación que viene cuando Dios quiere, y no cuando uno quiere. Una persona que dependa constantemente de recibir profecías, sueños, revelaciones, o visiones, puede caer bajo el engaño del diablo, y ser engañado y confundido. Recuerdo el caso de una hermana que dependía de que Dios le dijera todo, y no escuchaba el mensaje, consejo o exhortación de nadie (no importaba si aun venía a través de profecía). Ella terminó diciendo que Dios le había pasado (literalmente) la mano por la cabeza, y que le decía que estaba bien, y que ella era "Su Candelero", y esto cuando en realidad ella estaba en pecado y en desobediencia.

La profecía está sujeta al profeta. Esto quiere decir, que la persona puede callarse y no hablar, o traer el mensaje más luego, etc. En un caso en que Dios mande a una persona a hablar (y que tenga que hacerlo enseguida), y se resista a obedecer, estará incurriendo en desobediencia.

Algunos pasos para evaluar una profecía son:

1. ¿EXALTA A CRISTO? O ¿BUSCA EXALTAR AL QUE LA TRAE?

2. ¿ESTÁ EN LÍNEA CON LA PALABRA?

3. ¿DA TESTIMONIO EL ESPÍRITU SANTO A LA CONGREGACIÓN O

A LA PERSONA A LA QUE LE DAN EL MENSAJE? [ESTO ES SIEMPRE Y CUANDO HAYA ESPIRITUALIDAD Y CONSAGRACIÓN EN LA PERSONA, Y LA CONGREGACIÓN]

4. ¿QUÉ FRUTO ESPIRITUAL TIENE EL QUE PROFETIZA?

5. ¿SE CUMPLE LA PROFECÍA?

6. ¿REDARGÜYE AL PECADOR?

G. ¿EDIFICA, EXHORTA O CONSUELA?

8. ¿GUÍA A LA PERSONA O GRUPO A LA VERDAD?

9. ¿GLORIFICA AL PADRE O AL HIJO?

1O. ¿TIENE UN ORDEN Y SEGUIMIENTO (SE ENTIENDE EL MENSAJE)?

11. ¿NO CREA CAOS, NI CONFUSIÓN EN LOS ESPIRITUALES?

12. ¿TRAE PAZ, CONSUELO Y CORRECCIÓN A LA IGLESIA?

13. ¿EXPLICA, O DEJA SABER, O ENTENDER, EL PORQUÉ DIOS ESTÁ ENVIANDO EL MENSAJE?

14. ¿INQUIETA A LA PERSONA O GRUPO A BUSCAR MÁS DE DIOS?

Finalmente queremos enfatizar lo siguiente:

1. La profecía es un don muy especial, que no puede ser tomado a la ligera.

2. La profecía puede edificar, o destruir. Una profecía falsa puede destruir una persona, un matrimonio, una familia, o una iglesia.

3. El que profetiza siempre debe estar en comunión. Debe fortalecerse en el Señor, de manera que cuando vengan las oposiciones al mensaje, no se debilite.

4. El Señor mandó a la iglesia a procurar la profecía como un don de grande edificación y bendición para la iglesia. 1 CORINTIOS 14:1 dice: "Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis."

También nos mandó en 1 CORINTIOS 14:39-4O lo siguiente: "Así que hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar en lenguas; pero hágase todo decentemente y con orden." 

                     LOS FRUTOS DEL ESPIRITU SANTO

                                               GÁLATAS 5:22-23

GÁLATAS 5:22-23 dice: "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley."

Los Frutos Del Espíritu Santo son virtudes que poseen los creyentes consagrados, y que se han sometido plenamente al Señor. A través de estos frutos, el creyente da testimonio de su vida cristiana. Estos frutos NO SON virtudes naturales con las que nace la persona, ni tampoco son parte de la crianza, y enseñanza que sus padres le dieron. Se desarrollan a través del caminar cristiano, las pruebas, y las experiencias con el Señor.

1. EL FRUTO DEL AMOR - 1 CORINTIOS 13:4-7

Este no es el amor común que sienten las personas hacia sus hijos (amor "estorgé"), ni tampoco el amor fraternal para padres, hermanos, amigos (amor "phileo"). Tampoco es el amor matrimonial íntimo (amor "eros"). Este es el perfecto amor de Dios (amor "agapao", o ágape). Este amor ágape es descrito claramente en 1 CORINTIOS 13:4-7: "El amor es sufrido, es benigno (agradable en el trato y en la conversación con los demás); el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso (no se da propia alabanza, ni presume, ni se jacta), no se envanece (infundirse excesiva estimación de uno mismo, o sentirse más grande que los demás); no es indecoroso (irrespetuoso, falto de recato, de decencia, de moral, o de honra), no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta." [Las notas negras las he añadido como explicación del término, y no están en el texto de la Biblia].

a. CONCEPTO DEL AMOR EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

Dios estaba preparando a su pueblo (Israel), para que poco a poco, fueran asimilando este amor, de forma que cuando Cristo viniera y predicara, ellos ya estuvieran relacionados a esa enseñanza. Si observamos el concepto del amor en el Antiguo Testamento, veremos que se dividía en dos ramas: el amor a Dios, y el amor al prójimo.

1) EL HOMBRE AMANDO A DIOS

Este amor hacia Dios, debía ser activo (ósea, que se viera abiertamente, y no disimulado). Debía ir unido al servicio a Dios, y a la observancia a sus mandamientos. Debía tenerse un temor reverente hacia Dios como forma de respeto.

2) EL HOMBRE AMANDO AL PRÓJIMO

Dios ordenó en la Ley, que el hombre sirviera a su prójimo, aun cuando fuera su enemigo personal. Debía prestarle ayuda, perdonarle la ofensa, procurarle comida y bebida (PROVERBIOS 25:21). También debía respetar a su prójimo en su vida (no matarlo), en sus bienes (no robarle), y en su honra (no calumniarlo). Tenía que socorrerlo en sus necesidades, y más que sacrificios, Dios quería ver misericordia en sus hijos. OSEAS 6:6 dice: "Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos." Este era un mensaje preparatorio para cuando Cristo viniera. Recordemos cuántas veces los fariseos se oponían a que Cristo sanara en el día de reposo. Ellos no habían entendido la enseñanza del amor que Dios les dejó en la Ley. Sabemos que esos pueblos de la antigüedad eran "salvajes", y que buscaban sus propios intereses, sin importarles el prójimo. Dios quería enseñarles a entrar en esa nueva ley del amor (aun a pesar de que había ciertos tipos de juicios de muerte que Dios les mandaba a realizar, pero claro, dirigidos por Él). Dios quería que aprendieran lo que era Su amor, y lo vivieran con el prójimo.

b. CONCEPTO DEL AMOR EN EL NUEVO TESTAMENTO

Ya en el Nuevo Testamento, se hace un énfasis mayor en el amor. Jesús resume la ley del amor (a Dios y al prójimo), en dos mandamientos. MATEO 22:37-4O dice: "Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas." Recordemos que en el Antiguo Testamento había diez mandamientos, de los cuales los primeros cuatro era mandatos sobre el amor a Dios, y los últimos seis eran mandatos de amor al prójimo (ÉXODO 2O:3-17). Cristo los resume en dos, pues ya Dios esperaba que Israel fuera entendiendo que el amor era lo que iba a tomar una mayor labor bajo el Nuevo Pacto, con la muerte y resurrección de Cristo. No iba a haber necesidad de la Ley, ni de los sacrificios, sino que la religión tomaría un giro en favor del amor a Dios y al prójimo. Dentro de la descripción del amor a Dios y al prójimo en el Nuevo Testamento, tenemos lo siguiente:

1) EL HOMBRE AMANDO A DIOS

Aquí el concepto clave es demostrar un amor a Dios absoluto, de forma que no se sirva a dos "señores". El amor a Dios es visto en la forma de un sometimiento a Dios, de forma absoluta, y estar totalmente a su servicio, no ocupándose de nada más que no sea su voluntad. Se debe romper con todo lo que se oponga a poder servirle a Él, y se debe estar dispuesto a sufrir las persecuciones y todo lo que venga, con tal de agradarle en todo tiempo.

2) EL HOMBRE AMANDO AL PRÓJIMO

El amor al prójimo aquí, incluye a buenos y a malos. Todo el que se halle en necesidad es nuestro prójimo. El discípulo del Señor debe amar aun a sus enemigos. No es sólo NO aborrecerle, o aun socorrerle o perdonarle, sino que hay que orar por el enemigo y amarle de verdad. Sólo este amor verdadero, hace que el cristiano sea semejante a Cristo. El Señor pone este amor al prójimo por encima de las ofrendas religiosas (MATEO 5:23-24), y por encima de los días especiales (MATEO 9:13, y MATEO 12:7-8). En adición a esto, exige a sus discípulos que perdonen para que ellos también sean perdonados, y no sólo una vez, sino siempre. Cristo no vino a servirse Él mismo, sino a servir a otros, y Él espera que también sus discípulos estén en esa actitud.

2. EL FRUTO DEL GOZO - NEHEMÍAS 8:10

NEHEMÍAS 8:1O dice: "Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es nuestra fuerza."

Este gozo dado como Fruto Del Espíritu, no es el gozo por recibir una buena noticia, o por haber recibido una bendición, sino que es un gozo permanente que da el Espíritu Santo, cuando la persona está consagrada al Señor. Este gozo nos ayuda, y nos fortalece en los momentos de pruebas, y nos mantiene firmes. El gozo como fruto, no depende de las circunstancias, sino que está siempre presente, no importa qué esté sucediendo a nuestro alrededor. Es por esa razón, que es un Fruto Del Espíritu Santo, pues normalmente no es común que una persona esté gozosa cuando está experimentando pruebas. Sólo personas llenas del Señor, pueden experimentar este gozo, pues requiere que la persona tenga su espíritu dominando la carne. Un creyente poco espiritual, no tiene este fruto manifestado en su vida, pues en el momento en que comienzan las pruebas, se atribula, y se deja llevar por las circunstancias, perdiendo su nivel espiritual, y dando un gran "bajón" espiritual. Si esto ocurre así, mucho menos va a estar gozoso.

Una persona que está en el Espíritu, tiene el gozo como fruto, pues tiene la paz de Dios, y la seguridad de saber, que no importa las circunstancias que se acerquen, Jehová levantará bandera de protección sobre Él.

3. EL FRUTO DE LA PAZ - JUAN 14:27

JUAN 14:27 dice: "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo."

La paz que se recibe a través del Fruto Del Espíritu, no es una paz debido a estar ausentes de pruebas o problemas, sino que es una paz que sobrepasa todo problema, pues radica en la confianza que tiene el creyente en la guianza y fortaleza de Dios a su vida. Esta paz trae una tranquilidad, y serenidad para afrontar las pruebas, sin perder la estabilidad espiritual, pues sabe que Dios tiene el control de todos los asuntos de su vida. Esta paz nos recuerda que somos herederos de salvación, y que nada en la tierra nos debe turbar, pues tenemos una salvación eterna con el Señor.

La paz como Fruto Del Espíritu, nos ayuda a mantener buenas relaciones con el prójimo, y no se atribula, enoja, o guarda raíces de amargura con nadie, pues al estar en la paz del Señor, no se ofende con facilidad, ni guarda el enojo. Es por esa misma razón, que la persona permanece en paz, pues no se deja "sacudir" por esas situaciones.

4. EL FRUTO DE LA PACIENCIA - 2 TESALONICENSES 1:4

2 TESALONICENSES 1:4 dice: "Tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis."

Esta paciencia es una fortaleza especial para soportar a la gente que aun le hace mal. Implica esperar en Dios en medio de las pruebas. Ser constante, perseverante, no desesperarse, sufrir el mal tranquila y confiadamente. Seguir hacia adelante cumpliendo su deber, aun teniendo que enfrentar adversidades. Saber esperar el tiempo de Dios para las cosas, sin perder la fe. El que tiene la paciencia como un Fruto Del Espíritu, se resigna a lo que venga, sabiendo que en el momento de Dios, el Señor lo pondrá en alto y le dará la victoria.

5. EL FRUTO DE LA BENIGNIDAD - COLOSENSES 3:12

COLOSENSES 3:12 dice: "Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia."

La benignidad es la capacidad de tener amabilidad, y suavidad en el trato con los demás, donde la persona no se sale de "control", ni permite que salga ninguna actitud que pueda ser dañina, ofensiva, ni negativa para los demás. El bien de su prójimo vale tanto como su propio bien, y por eso se cuida de cómo trata al prójimo.

6. EL FRUTO DE LA BONDAD - TITO 3:4-5

TITO 3:4-5 dice: "Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo."

Tener bondad es ser bueno, tener amor para el prójimo, proveer para las necesidades del prójimo, perdonar al que nos ofende, y hacer el bien en todo lo que se pueda.

7. EL FRUTO DE LA FE - FILIPENSES 4:13

FILIPENSES 4:13 dice: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."

El Fruto De La Fe, no es la fe necesaria para la salvación, ni la fe necesaria para recibir sanidad. Tampoco es la fe del Don De Fe (de los Dones Del Espíritu Santo). El Fruto De La Fe envuelve una fidelidad, y seguridad completa en el Señor, sabiendo que Él está a nuestro lado, y que no hay nada imposible para Él. De esta forma, la persona se deposita en el Señor, y se desprende de toda carga, afán, o búsqueda de soluciones, para depender de la sabia guianza de Dios en todos los asuntos de su vida. La persona está dependiendo totalmente de Dios y Su gracia, y no surgen dudas en su mente, pensando que Dios no obrará.

8. EL FRUTO DE LA MANSEDUMBRE - MATEO 11:29

Mateo 11:29 dice: "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas."

La mansedumbre fue una de las mayores virtudes observadas en el Señor durante su ministerio terrenal. Este fruto se describe, como una serenidad de espíritu, un carácter humilde, un corazón sumiso, y dispuesto a someterse a la voluntad de Dios. En adición, una persona con mansedumbre, es mansa, no se deja enojar por las faltas de los demás, o por el enojo de los demás, y resiste todo ataque a su persona, sin tambalearse. Es de una estabilidad espiritual tal, que nada lo mueve, ni hay espíritu de rebelión en su persona.

9. EL FRUTO DE LA TEMPLANZA - 1 CORINTIOS 6:12

1 CORINTIOS 6:12 dice: "Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna."

La templanza es uno de los Frutos Del Espíritu más necesarios en el creyente, porque una falta de este fruto, traerá debilidad espiritual, y riesgo a la vida espiritual de la persona. Este fruto envuelve dominio propio, en todos los aspectos de la persona, teniendo sujeta la carne. Incluye moderación, equilibrio, autocontrol, y voluntad firme ante las tentaciones. Como he mencionado, este fruto es muy necesario, porque de otra manera, el creyente estará pecando, y cayendo en tentación, lo que puede llevar a la persona al mundo, y perder su salvación.

Una falta de templanza, también puede afectar la relación de la persona con su prójimo, envolviéndose en revoluces, malos entendidos, y hasta raíces de amargura, que a la larga, también afectan la unidad, y estabilidad de la iglesia.

                 MANIFESTACIONES DEL ESPIRITU SANTO

          SIMBOLOS, SELLO, ARRAS DEL ESPIRITU SANTO

 

                                      JUAN 14:16-17

1. SÍMBOLOS DEL ESPÍRITU SANTO

Hay 1O símbolos principales a través de los cuales podemos ver el trabajo y la manifestación del Espíritu Santo en medio de Su pueblo, tanto en el Antiguo Testamento, como en la actualidad bajo el Nuevo Testamento. A continuación mencionaremos estos símbolos:

a. AGUA

El Espíritu Santo tomando el símbolo de agua, realiza varias funciones. Entre ellas están:

TRABAJA EN LA OBRA DEL NUEVO NACIMIENTO JUAN 3:5.

SE MANIFIESTA EN EL CREYENTE JUAN 7:38-39.

LIMPIA EZEQUIEL 16:9; EZEQUIEL 36:25; EFESIOS 5:26; HEBREOS 1O:22.

FERTILIZA PARA LA COSECHA (simbólicamente) SALMO 1:3, ISAÍAS 27:3 y 6, ISAÍAS 44:3-4, ISAÍAS 58:11. Esta es una cosecha simbólica en el pueblo de Dios. Una cosecha de nuevas actitudes, entrega, y búsqueda del Señor.

REFRESCA Y ALEGRA SALMO 46:4; ISAÍAS 41:17 y 18 (simbólico)

QUITA LA SED (simbólico de sed espiritual) JUAN 7:37; JUAN 4:14.

ES GRATIS (simbólico) ISAÍAS 55:1; APOCALIPSIS 22:17; APOCALIPSIS 21:6.

La salvación es gratis, por eso esa agua es gratis.

b. FUEGO El Espíritu Santo tomando el símbolo de fuego, realiza las siguientes funciones:

DA PODER MATEO 3:11.

PURIFICA MALAQUÍAS 3: 2 y 3; 2 PEDRO 3:12-13.

ILUMINA (Alumbra - símbolo de guianza del Espíritu Santo). ÉXODO 13:21; SALMO 78:14.

ESCUDRIÑA - implica que lo hará con el fuego de la "linterna" del Espíritu Santo. SOFONÍAS 1:12; 1 CORINTIOS 2:1O.

c. VIENTO El Espíritu Santo tomando el símbolo de viento, hace lo siguiente:

ES CREADOR DE FRAGANCIA EN EL HUERTO Esto es símbolo de que el Espíritu Santo hace que el creyente desarrolle un aroma de frutos espirituales agradables al Señor. CANTARES 4:16. EL ESPÍRITU SANTO MUEVE EN LIBERTAD AL CREYENTE - JUAN 3:8.

ES PODEROSO - 1 Reyes 19:11; HECHOS 2:2.

REVIVE (simboliza revivir en la vida espiritual) EZEQUIEL 37:9, 1O, y 14.

d. ACEITE El Espíritu Santo también toma símbolo de aceite.

DA UNCIÓN SALMO 45:7.

SANA LUCAS 1O:34. El Espíritu Santo como tipo de aceite, realiza una función sanadora. Recordemos que el aceite se usaba como ungüento, y es un aislante del

sucio. El vino aquí mencionado, es tipo de la sangre de Cristo, y su labor, es la sanidad del alma. El vino es alcohol, y por lo tanto es desinfectante. Otra porción relacionada al Espíritu Santo como sanador, está en APOCALIPSIS 3:18, la cual nos habla del colirio, que es representado por el Espíritu Santo, como el ungüento que habría de darle la visión espiritual. En SANTIAGO 5:14-15 nos habla de ungir a los enfermos para sanidad, y que sus pecados también le serían perdonados. Al hablar de ungir, está hablando también de santificarlos.

CONSUELA ISAÍAS 61:3 (óleo es aceite); HEBREOS 1:9. El gozo del Señor nos fortalece.

ALUMBRA MATEO 25:3 y 4 (el Espíritu Santo como el aceite en la lámpara, es tipo del camino a la salvación).

ENSEÑA 1 JUAN 2:2O y 27 lo presenta como la unción del Espíritu que nos enseña.

CONSAGRA AL MINISTERIO ÉXODO 29:7; ÉXODO 3O:3O; ISAÍAS 61:1.

e. LLUVIA Y ROCÍO Aquí el Espíritu Santo toma el símbolo de lluvia y rocío para realizar funciones de nutrición, y crecimiento espiritual en el pueblo de Dios.

FERTILIZA Y EDIFICA OSEAS 6:3; OSEAS 14:5; SALMO 72:6-7.

REFRESCA SALMO 68:9.

f. PALOMA MATEO 3:16 (En el bautismo de Cristo). La paloma es amorosa, es fiel a su pareja, y la llama. Así mismo, el Espíritu Santo trabaja con nosotros.

g. UNA VOZ Aquí el Espíritu Santo habla a la Iglesia.

HABLA POR BOCA DEL CRISTIANO - MATEO 1O:19-2O.

GUÍA -JUAN 16:13; HECHOS 1O:19-2O.

EXHORTA Y REPRENDE - HEBREOS 3:7-11. GIME E INTERCEDE - ROMANOS 8:26.

LLAMA AL MINISTERIO - HECHOS 13:2.

h. UN SELLO

PARA SEPARAR Y PROTEGER - APOCALIPSIS 7:2-4.

PARA DAR TESTIMONIO DE QUE PERTENECE A DIOS EFESIOS 1:13 y 4:3O.

i. LAS ARRAS EFESIOS 1:13-14; 2 CORINTIOS 1:22. Esto es como un anticipo, o señal de que algo será entregado más adelante, de forma completa, y no parcial como está ahora. El Espíritu Santo como arra, es un anticipo de mayores bendiciones que se habrán de recibir de parte del Espíritu, cuando estemos en la presencia del Señor. Es como la sortija de compromiso de la futura boda de Cristo con la iglesia.

j. LENGUAS DE FUEGO HECHOS 2:3.

2. EL SELLO Esta palabra se deriva del original griego "sphragizo" que significa confirmar, preservar, asegurar, o estampar. Al momento de la conversión, el creyente es sellado con el Espíritu Santo para el día de la redención (EFESIOS 1:13 y 4:3O). Cuando el Espíritu Santo nos sella, estamos seguros en Cristo. Este sello, nos dice que pertenecemos a Dios. Somos separados para Dios, y marcados, para evidenciar que somos de su pertenencia.

Este sello se diferencia del Bautismo del Espíritu Santo, ya que no da poder al creyente para hacer señales, ni trae manifestaciones exteriores, sino que es una evidencia interna en el creyente, y se recibe en el mismo momento de la conversión. El Bautismo en el Espíritu Santo, se puede recibir en cualquier momento después de convertida la persona.

Con este sello, somos protegidos de las asechanzas del diablo, óseos, que nada puede atacarnos, a menos que sea permitido por Dios por alguna razón de prueba, juicio, etc.

3. LAS ARRAS Cuando nos convertimos a Cristo, Dios nos da de Su Espíritu, no sólo como un sello, sino también como una prenda que representa un compromiso con Él. Esta prenda nos permite recibir la experiencia de sentir la presencia del Señor, como un anticipo de lo que habremos de sentir cuando estemos en Su presencia.

2 CORINTIOS 1:22, 2 CORINTIOS 5:5 y EFESIOS 1:14, nos hablan de las arras del Espíritu y nos demuestran lo siguiente:

a. Cuando el Señor nos da este anticipo, o arra del Espíritu, nos quiere dar a entender, que ésta es la señal de que Él cumplirá en nosotros aquello que ha prometido.

b. También nos da a entender, que hay una herencia para nosotros en el cielo, y que ese Espíritu Santo en nosotros, nos evidencia, que somos coherederos juntamente con Cristo. Cristo como

nuestro hermano mayor, y el unigénito del Padre, y nosotros como hijos adoptados a través del sacrificio de Cristo.

c. Esta prenda nos da a entender, que ya no nos pertenecemos a nosotros mismos, o al mundo, sino sólo a Dios, y a Él nos debemos completamente, separados para Él, y para su servicio.

4. EL TESTIMONIO QUE EL ESPÍRITU DA AL CREYENTE El Espíritu Santo nos da testimonio a nuestro espíritu de varias verdades bíblicas:

a. HEBREOS 1O:14-18. Aquí nos menciona la Palabra, que el Espíritu Santo nos da testimonio del sacrificio de Cristo, y de cómo éste fue suficiente para limpiarnos de todo pecado. Además nos da testimonio, de que no hace falta más repeticiones del sacrificio, pues Dios habrá de cambiar el corazón de aquellos que le acepten y no se acordará más de sus pecados.

b. ROMANOS 8:16. El Espíritu Santo nos da testimonio de que al venir a Cristo, somos hechos hijos de Dios.

c. GÁLATAS 4:6-7. El Espíritu Santo nos testifica que al ser hechos hijos, también habremos de recibir del Padre, herencia en los cielos, por medio de Cristo.

d. 1 JUAN 5:1O. El Espíritu Santo mismo nos da testimonio de que Cristo es el Hijo de Dios.

e. JUAN 16:13. El Espíritu Santo nos dará testimonio a nuestro espíritu, nos guiará a toda verdad, y nos mostrará las cosas que habrán de ocurrir.

f. 1 JUAN 5:11-12. El Espíritu Santo nos da testimonio de que tenemos vida eterna en Cristo.

g. 1 JUAN 1:2O y verso 27. El Espíritu Santo nos enseña, y nos guía en los asuntos espirituales. Nos dice qué es de Dios y qué no es de Dios.

5. LA UNCIÓN Y LA GUIANZA DEL ESPÍRITU ROMANOS 8:14 dice: "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios."

El Espíritu Santo realiza una obra muy importante en la guianza del creyente. La unción del Espíritu Santo es la base que mueve esa guianza. Respecto a esto tenemos los siguientes puntos:

a. La Palabra nos dice que aquellos que se llaman siervos de Dios, tienen que evidenciarlo, dejándose guiar por el Espíritu Santo.

b. Hay dos aspectos principales con relación a la guianza del Espíritu Santo:

1) Tenemos la guianza que el Espíritu Santo da al creyente con relación a su vida personal (qué hacer, a dónde ir, cómo comportarse etc.). Esta guianza puede ser por la Palabra, por profecía, al corazón, a la mente, en voz audible, en sueño, o en visión (mostrándole lo que quiere que el creyente haga). De esta forma, el Espíritu Santo le demuestra al creyente el camino por el que debe continuar caminando para su crecimiento espiritual.

2) También está la guianza del Espíritu, con relación al movimiento, y el fluir de la unción en el templo, y en nuestras vidas. Tengo varios puntos a traer en este tema:

(a) Hay que conocer cuando la unción está presente, para darle libertad, de forma que se manifieste, sea a través nuestro, o envolviendo a todo el mundo en el templo.

(b) El cristiano tiene que aprender a fluir en la unción, y olvidarse de lo que parece lógico, o no lógico. De ahí depende que una iglesia crezca en la unción, y el poder, o se quede como una iglesia mediocre. Si nos ponemos a ponerle a Dios el tiempo, o el momento, la unción se va, y cuando queramos que regrese, ya no va a estar. Es por eso importante, estar alertas a la movida del Espíritu Santo en el culto.

(c) Es muy importante discernir cuando algo quiere interrumpir el fluir del Espíritu. La unción es algo tan delicado, que cualquier irreverencia, falta de comunión, o distracción, la detiene y la corta. Esto sucede así, ya que somos personas que todavía estamos en la tierra, y no en el cielo (donde la unción es continua, y no se apaga). Si nosotros nos mantenemos en comunión, la unción del Señor se manifiesta. Si alguien se deja envolver por el diablo, ya no hay una comunión completa, y la bendición no será completa.

(d) Hay iglesias muy buenas, con hermanos que aman a Dios, pero no ocurren grandes cosas porque no saben fluir en la unción. Esa es la clave del poder y la victoria. Si queremos ver grandes cosas, tenemos que aprender esto.

(e) Un cristiano muy espiritual, puede desobedecer a Dios, cuando se niega a dejarse llevar por el Espíritu en un momento dado, para dejarlo para más tarde. Cuando quiere darle libertad al Espíritu más tarde, o recuperar la unción que tenía anteriormente, no puede, pues la unción no está más. Debido a esa desobediencia, muchos pueden quedarse sin recibir su bendición en ese culto.

(f) El hombre pone órdenes y planes, pero por encima de eso, está el Señor. Muchos piensan que el dejarse llevar por el Espíritu es solamente danzar, hablar lenguas, o profetizar, pero eso es sólo parte:

(1) Un coro que no sea apropiado para el momento, puede cortar la unción. Si el momento requiere un coro explosivo, y de "parársele en la cabeza al diablo", y vienen a cantar uno lento (Ej. Manos Amorosas, o Paz, Paz, Cuán Dulce Paz etc.), seguramente se caerá la unción especial. Si hay que cantar un coro para el bautismo en el Espíritu Santo, y se canta "En El Arca De Noé", de seguro no se logrará mucho. Si necesitamos un coro de meditación y cantamos "Estamos en la Guerra" no lograremos lo que queremos.

(2) Unos músicos fuera de comunión, pueden tumbar la unción.

(3) Una ministración en desorden (la gente riéndose, hablando, nadie alabando, etc.), puede hacer que la unción se vaya.

El dejarse llevar por el Espíritu, puede incluir, el hacer cosas en otro orden al acostumbrado. También puede incluir hacer cosas que no se acostumbran hacer, o cambiar completamente el formato del culto.

g) Muchos no entienden las cosas del Espíritu. No podemos ponerle explicaciones. Nosotros no somos jefes de Dios, sino que Él es nuestro jefe, y como tal, tenemos que obedecer lo que Él nos ordena.

                                   SANIDAD DIVINA

                                                     ISAÍAS 53:5

La Sanidad Divina es una de las bendiciones que Dios nos ha dado a través del sacrificio de Cristo. El verso de Isaías 53:5 nos habla de salvación, sanidad, y liberación, ya que la obra de Cristo en favor de la humanidad fue amplia, queriendo darnos la cobertura completa en todo nuestro ser: espíritu (salvación y liberación), alma (salvación y liberación) y cuerpo (sanidad).

Según la nota de C. I. Scofield para Romanos 1O:1O: "Las palabras hebreas y griegas para salvación implican ideas de liberación, seguridad, preservación, sanidad, y sana doctrina. Salvación es la gran palabra que abarca todo el evangelio, reuniendo en ella todos los actos y procesos redentivos como justificación, redención, gracia, propiciación, imputación, perdón, santificación, y glorificación."

Como vemos, la sanidad divina está dentro del plan de salvación, y por lo tanto, debemos recibirla como un regalo y como parte de la salvación que Cristo compró para nosotros.

1. ORIGEN DE LAS ENFERMEDADES

a- PECADO

El pecado es la razón original de por qué existe la enfermedad en el mundo. Antes de Adán y Eva pecar, no existía la enfermedad. Dios creó al hombre en salud perfecta. No se cansaba, ni tenía malestares de ningún tipo. Luego que Adán y Eva cayeron en el pecado de desobediencia, Dios tuvo que enjuiciarlos sacándolos del huerto, y diciéndole al hombre y a la mujer que con dolores y trabajos harían sus labores. Al continuar la humanidad caminando hacia el pecado (Caín matando a su hermano Abel, los tiempos de Noé, etc.), fue entrando la enfermedad al hombre. Ya no estaban en una perfecta relación con Dios, y el diablo aprovechó este estado de pecado del hombre para oprimirlo, atacarlo, enfermarlo, etc.

Esto continuó, y era permitido por Dios (aunque no era su deseo), porque el hombre se mantenía alejado de Dios. Cuando Cristo vino a la tierra a morir por los pecadores, Él llevó en la cruz esa condición de enfermedad para que el hombre pudiera recibir la sanidad de su cuerpo. Durante el Antiguo Testamento, el pueblo de Israel recibía sanidad de parte de Dios en base a su obediencia. En el Nuevo Testamento, Cristo paga con su cuerpo y sangre por esa sanidad, restaura al hombre que acepta su sacrificio, lo lleva a una nueva relación con Dios, y le concede la salvación.

2. SI CRISTO PAGÓ POR LA SANIDAD PARA SU PUEBLO, ¿POR QUÉ AÚN HAY ENFERMEDAD?

Debemos enfatizar, como hemos mencionado en la sección anterior, que esta bendición fue comprada por Cristo en la cruz para aquellos que le reciben como Salvador de sus vidas. Hay ocasiones especiales en que el Señor sana a personas que no se han convertido, pero lo hace para

que vean el amor de Dios y se conviertan. Muchos reciben al Señor en agradecimiento por la sanidad recibida. Otros piensan que merecían que Dios los sanara, y siguen su camino creyendo que eso era deber de Dios para con ellos. Al pasar el tiempo, estas personas reciben mayores males por rechazar a Cristo como Salvador. Algunos son atacados por peores enfermedades, y hasta se pierden en el infierno, a pesar de que Dios les extendió su mano de salvación y sanidad. El problema fue que no quisieron ser salvos.

Para aquellos que son cristianos, Dios tiene el regalo de la sanidad divina. A pesar de esto, aún hay creyentes enfermos. Para esto hay 5 posibles causas. No olvidemos que las promesas de Dios van en línea con la obediencia y el servicio a Él. Aún así, puede haber ocasiones en que hay circunstancias que traen enfermedad aún a creyentes fieles.

a- CAUSAS NATURALES

Dentro de estas causas naturales tenemos varias categorías:

1)Falta De Descanso - Dios creó un día para que el hombre descansara y dedicara su tiempo al Señor, pero muchas personas continúan trabajando. Algunos no están en la oficina o en su lugar de trabajo formal, pero cogen el fin de semana para construir en sus casas, poner puertas, remodelar, mecánica, etc. Estos son trabajos que requieren esfuerzo físico, y el cuerpo se va deteriorando al no tener descanso.

Personas que tienen trabajos que requieren esfuerzo físico, deben evitar envolverse en este tipo de actividades. Es una buena alternativa el descansar para recuperarse físicamente.

Otras personas tienen trabajos que requieren mucho esfuerzo mental. Estas personas deben evitar seguir el fin de semana en trabajos que requieren esa misma concentración, pues a la larga, puede crear bloqueo mental o "stress" (tensión) por falta de descanso.

2) Exceso De Comida - Muchas personas se enferman porque comen demasiado. No todo el mundo puede comer lo mismo. Personas que son muy activas, necesitan más comida. Personas con un sistema de metabolismo que tiende a rebajar de peso, deben comer más. Por otro lado, hay personas que no son activas, y necesitan comer menos. Si la persona no es cuidadosa en esto, se puede enfermar por el exceso de comida.

3) Dieta Inapropiada - Hay personas que se enferman porque comen comidas no alimenticias. Mucha sal, azúcar, grasa, etc., hace daño al cuerpo. Estas dietas traen enfermedades como alta presión, colesterol, diabetes, quistes, tumores, etc.

4) Vicios/Excesos - Dentro de esta categoría caen las drogas (no aceptable para los cristianos), el alcohol (no aceptable para los cristianos), el cigarrillo (no aceptable para los cristianos), el exceso de café, u otras bebidas regulares (no alcohólicas), medicinas usadas incorrectamente, etc.

5) Estilos De Vida - Hay personas que toman mucho sol por gusto (y esto puede desarrollar cáncer de la piel). Otros salen sin sombrilla cuando llueve, no se abrigan en el frío, no se lavan las manos después de trabajar con substancias tóxicas o sucias, etc.

6) Tensión Mental (Stress) - Esto causa más enfermedades que las otras causas anteriores, ya que mueve al sistema de defensa del cuerpo a realizar unas labores que se supone que sólo las debe realizar en circunstancias de emergencia. La adrenalina es una substancia que el cuerpo envía a todo el sistema cuando la persona tiene una situación de emergencia. Esta substancia provoca que el cuerpo esté en un estado de alerta y acción, en donde prepara a la persona para actuar con rapidez, y salvar su vida. Bajo circunstancias normales, esto no afecta a la persona. El problema ocurre cuando la persona está en continua tensión, y por lo tanto, el cuerpo recibe estas respuestas de emergencia todo el tiempo. Esta acción constante, resulta en órganos afectados, y salud grandemente quebrantada. Entre otras condiciones muchas veces causadas por la tensión, están: artritis, problemas cardíacos, alta presión, diabetes, derrames cerebrales, etc.

7) Falta De Ejercicio - La falta de ejercicio en unión con otras de las razones anteriormente mencionadas, pueden crear enfermedades.

b- CAUSAS DE TIPO ESPIRITUAL

Dentro de esta categoría tenemos:

1) Opresiones Del Diablo - Esta es la mayor causa espiritual de las enfermedades. Una gran mayoría de las personas que están enfermas es debido a que están siendo oprimidas por el diablo con enfermedad. Cuando Jesús estuvo en su ministerio terrenal, Él libertó y sanó a muchos que estaban siendo oprimidos por el diablo. Cuando leemos en Lucas 13:1O-16, vemos claramente un caso de espíritu de enfermedad puesto por el diablo. Veamos con énfasis el verso 11 que dice: "y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada y en ninguna manera se podía enderezar." Observen que era un demonio de enfermedad, y por lo tanto, no importa lo que la mujer usara para sanarse, ni al médico que fuera (en aquellos tiempos había doctores limitados a los pocos conocimientos de la época), no iba a sanar, debido a que era un demonio, y no una enfermedad normal.

En el ministerio de Jesús hubo muchos casos de enfermedades causadas por demonios.

Como vemos, el diablo disfruta cuando ataca a los hijos de Dios con enfermedades, pero el Señor está dispuesto a poner su mano de salud y sanar y libertar a los oprimidos por el diablo.

Debemos recordar, y dejar muy claro, que aquí caen la mayoría de las enfermedades mentales. Estas no son enfermedades (sólo unas pocas tienen origen físico, como golpes en la cabeza, accidentes, envenenamientos accidentales, etc.). Estas llamadas "enfermedades mentales" en un 99% son de origen espiritual. De éstas, una gran mayoría son opresión del diablo, y una pequeña parte son juicios de Dios por pecado (de lo cual hablaremos más adelante).

Tenemos también casos bíblicos de esto en Marcos 5:1-2O donde habla de un hombre demente (loco) y violento, y cómo el Señor lo libertó. Por esta razón, las personas con "enfermedades mentales" deben clamarle al Señor por liberación. Para aquellos que están totalmente incapacitados mentalmente, los familiares deben pedirle al Señor que los liberte.

Recordemos que una de las obras que Cristo hizo en la cruz, fue llevar también las aflicciones mentales y emocionales. Isaías 53:5c dice: "el castigo de nuestra paz fue sobre Él." Si Cristo las llevó, quiere decir que Él las sana. Es por eso, que los medicamentos y psiquiatras no pueden sanar a la persona, pues eso tiene origen demoníaco y las medicinas no pueden combatir a los demonios.

2) Juicios De Dios - Hay enfermedades que son causadas por el enemigo, pero también Dios a veces las envía sobre algunas personas como juicio. Él le permite al enemigo tocar la salud física o mental de la persona a causa del pecado continuo de la persona. En estos casos, no hay sanidad ni liberación hasta que Dios lo decida. Hay ocasiones en que el juicio es por un tiempo específico. En estos casos, la sanidad y liberación llega cuando termina el período de juicio, y Dios restablece la salud y bendición a la persona. Ejemplo de esto lo tenemos en la historia del rey de Babilonia (Nabucodonosor). Él se enorgulleció de su reino, y Dios lo envió al campo por 7 años donde estuvo loco, y comiendo yerba como los animales. Al cabo de los 7 años, él reconoció el poder de Dios y reconoció su pecado, por lo que Dios lo restituyó a su posición de rey con mayor gloria que antes. Daniel 4:1-37 relata la historia completa. El verso 16 dice: "Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos." Aquí vemos el juicio de Dios proclamado, y su duración (7 años). En el verso 36-37 vemos cómo Nabucodonosor reconoce su condición y Dios lo restaura. Estos versos dicen: "En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron; y fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida. Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia."

Hay casos lamentables en que Dios nunca le quita el juicio. Estos son casos graves en que la persona se ha vuelto rebelde a Dios, o ha blasfemado contra el Espíritu Santo. Este es el único pecado que no tiene perdón, pues lo cometen personas que han conocido el poder de Dios, su salvación, y el movimiento del Espíritu Santo, y luego dicen que todo eso era falso, o del diablo. A estas personas que cometen el pecado de la blasfemia contra el Espíritu Santo, la palabra los condena para siempre. Marcos 3:28-29 dice: "De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno."

Estas personas, al igual que aquellas que caen en un ateísmo o rebelión total, Dios puede enjuiciarlas de forma permanente en la tierra y luego en el infierno cuando mueran. En estos casos, la persona permanece con esa enfermedad física o mental por toda su vida hasta que muere. Hay que tener mucho cuidado con estos casos, ya que hay familiares y amigos que no entienden o aceptan esta realidad, y los llevan a cultos, o piden a predicadores que oren por ellos. Esto es peligroso, pues el que le ministre a una persona bajo juicio, puede recibir un regaño o reprensión del Señor, ya que al estar bajo juicio permanente, Dios no va a obrar y el que le ora,

entra en desobediencia de la voluntad de Dios en esa situación. Yo he escuchado testimonios en donde un predicador ha ido a orarle a una persona en esta condición, y Dios le ha dicho que no ore porque está bajo juicio. También tuve ese caso en la iglesia que estaba pastoreando en Massachusetts en donde Dios habló contra un joven extremadamente desobediente al cual Dios iba a enjuiciar, y dijo que no quería a nadie orando por él, y que la persona que orara por él, iba a recibir "Su mano" (tipo de juicio o castigo sobre el que desobedeciera a la orden dada).

3) Prueba Permitida Por Dios - Otra causa de enfermedad de tipo espiritual es cuando hay una prueba. El diablo pone la enfermedad, y Dios la permite pero es para probar al creyente. Estas enfermedades pueden ser físicas o mentales, pero cuando termina el tiempo, Dios restaura a la persona a la salud y le bendice abundantemente por haber permanecido fiel a Dios en medio de la prueba.

En esta área, tenemos un ejemplo claro con Job, donde el diablo mismo se encargó de ponerle la enfermedad que le afligió por cierto tiempo, pero Dios mismo le dio el permiso. En Job 1:6 dice: "Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida." Luego en el siguiente verso 7 dice: "Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza."

La actitud de Job fue que se mantuvo esperando en Dios para su sanidad. En el capítulo 13 y verso 15 dice: "He aquí, aunque él me matare, en él esperaré; No obstante, defenderé delante de él mis caminos."

Al final de la prueba, Dios lo recompensa. Job 42:1O dice: "Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job", y el verso 12 dice: "Y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero; porque tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes, y mil asnas." Si observamos bien, esto era el doble de lo que él tenía al principio, pues en Job 1:3 dice: "Su hacienda era de siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas y muchísimos criados; y era aquel varón más grandes que todos los orientales."

Esto indica que una vez que la persona pasa la prueba, Dios le bendice con la sanidad y de otras diferentes formas, como un regalo por haberse mantenido fiel.

4) No Van A Dios Para Su Sanidad - Hay personas que están enfermas sencillamente porque no van delante del Señor a pedirle su sanidad. Esto puede deberse a varias razones. Puede ocurrir que la persona no haya sido enseñada sobre la sanidad divina. En estos casos, la persona no sabe que Dios sana y por tanto, no le pide a Dios por su sanidad.

Otras personas han sido mal enseñadas sobre la sanidad. Hay pastores que predican doctrinas equivocadas diciendo que la sanidad divina era para el tiempo de los apóstoles, y que Dios ya no sana a nadie. Estos pastores le quitan el poder a Dios. Todavía el Nuevo Testamento no ha terminado, y mientras no termine, sus promesas siguen activas, y el Espíritu Santo sigue ungiendo, sanando, dirigiendo, etc.

Hay personas que no desean ejercer la fe y encuentran más fácil ir al doctor o tomar medicinas. Estas personas han aceptado estas condiciones de salud, y por lo tanto no interesan ser sanados, pues ya se han acostumbrado a la enfermedad y al régimen de medicinas.

Otro grupo de esta categoría es el de aquellas personas que dudan tanto en lo que Dios puede hacer con ellos, que no pueden creer que Dios los quiera sanar, y piensan que Dios sólo sana a otras personas.

Hay otros que no creen que Dios sane a nadie, pues ven a Dios sólo en lo espiritual, y no en lo físico.

Aún hay grupos que quieren seguir enfermos porque les conviene. Aquí caen personas que han sido pensionados enfermedad, o que reciben Seguro Social por incapacidad. Para algunas de estas personas, la sanidad es un problema, pues perderían sus cheques mensuales, y tendrían que irse a trabajar.

Tenemos un ejemplo bíblico dentro del grupo de los que no van a Dios para su sanidad: el caso del rey Asa. En 2 de Crónicas 16:12-13 dice: "En el año treinta y nueve de su reinado, Asa enfermó gravemente de los pies, y en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos. Y durmió Asa con sus padres, y murió en el año cuarenta y uno de su reinado."

Asa era un rey que mantuvo una buena relación con Dios, pero luego se descuidó y al final de sus días en lugar de pedirle a Dios que lo sanara, fue a los médicos y se murió. Hay gente que en la enfermedad se van a los médicos y no a Dios, y mueren, o se quedan enfermos toda su vida.

Debido a todas estas razones, y quizás otras más, muchos creyentes se quedan enfermos por el resto de su vida. El hermano Hugo Jeter en su libro "Por Su Llaga" dice: "Si el origen de la enfermedad viene de alguna causa sobrenatural [demonios, juicio de Dios, etc. (esta nota añadida por mí)], los medios naturales [ósea los doctores y medicinas (esta nota añadida por mí)] no podrán efectuar la sanidad deseada. El remedio tiene que ser por medio de un poder espiritual superior [ósea, Dios (esta nota añadida por mí)]."

3. LA SANIDAD DIVINA

a- FUE COMPRADA EN LA CRUZ

ISAÍAS 53:4-5 dice: "Ciertamente llevó Él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre ÉL, y por su llaga fuimos nosotros curados."

El pecado, la enfermedad, y las ataduras espirituales vinieron como resultado de la caída del hombre en el huerto del Edén. Dios en su sabiduría creó un plan para redimir al hombre (ósea, sacarlo de las garras del enemigo y rescatarlo para salvación y vida eterna con Dios).

1) La Maldición De La Ley - GÁLATAS 3:13

La Ley de Moisés traía muchas reglas y por lo tanto muchos castigos para las diferentes faltas. Este sistema era uno preparatorio en el cual Dios daría al pueblo un conocimiento más claro del bien y del mal. No estaba en los planes de Dios el que estas reglas continuaran permanentemente, sino que serían por un tiempo hasta que Cristo viniera a hacer la obra de redención, y el pueblo recibiera un conocimiento mayor de la voluntad de Dios.

La Biblia dice en GÁLATAS 3:13: "Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)." La ley tenía maldiciones o juicios, pero Cristo murió y llevó en su cuerpo la maldición, para que no la llevemos nosotros.

La enfermedad es una consecuencia del pecado original, y uno de los juicios mencionados en Deuteronomio 28:15-68 que vendrían sobre el pueblo, si se desviaba tras la idolatría. A estos juicios mencionados en Deuteronomio 28 se les llamaban "maldiciones de la ley". Hay que señalar que los juicios mencionados en Deuteronomio 28 cubren una gran mayoría de las áreas de la vida del hombre. Es por esa razón que podríamos decir que ahí se concentran la mayoría de los juicios y maldiciones que Dios mencionó que vendrían sobre aquellos que no fueran fieles a Dios.

La verdadera solución contra éstas y otras maldiciones que no se mencionan en Deuteronomio 28 es la obra de Cristo en la cruz.

A través de la redención, Dios puso sobre Jesús el pecado, y la enfermedad de la humanidad. ISAÍAS 53:1O. Es por eso que el hombre que tiene al Señor Jesús como Salvador, tiene la bendición de poder orar a Dios por su sanidad, liberación, y demás beneficios que Cristo compró por nosotros en la cruz.

En el versículo 4 de Isaías 53 se menciona la palabra llevó. Esta palabra es usada con la misma interpretación que cuando se hace referencia al macho cabrío (cabro macho) al que se le asignaba el llevar los pecados del pueblo (esto durante el proceso del Día De La Expiación). Es por tanto, que cuando Isaías dice que Cristo LLEVÓ la carga de la enfermedad, del pecado y la liberación, lo que quiere decir es, que Él hizo una completa substitución (lo que nos tocaba a nosotros llevar o cargar, Él lo hizo por nosotros, para que nosotros no tuviéramos que hacerlo). Él pasó la carga de la enfermedad, el pecado y la carga emocional y mental de nuestros cuerpos, a Su cuerpo, dejándonos libres para no tener que llevarla nuevamente.

En este verso 4 hay dos palabras claves. Ya mencionamos la palabra "llevó", pero ahora vamos a verla en comparación con "sufrió". "Llevó" viene de la palabra hebrea "nasa" que quiere decir "Él lo ha llevado" (refiriéndose a la obra de Cristo en la cruz y el plan de redención). Por otro lado, "Sufrió" habla de los padecimientos experimentados por Cristo en Su cuerpo, dando la evidencia de que no fue algo simbólico, superficial, o espiritual, sino, que realmente Él llevó las enfermedades y demás condiciones en su cuerpo en la cruz.

Otro punto importante es que en el verso 5 se menciona la palabra "herida" en el formato singular, y no plural. Sabemos que cuando algo se menciona en singular, se está refiriendo a una sola cosa, mientras que cuando se menciona algo en plural, se refiere a más de una cosa. Se

habla de una herida, y no de heridas, porque lo que se produjo en la espalda del Señor fue una enorme herida, producida por la unión de muchas heridas pequeñas que fueron uniéndose unas con otras, por lo cercanas que estaban entre sí.

b- NO ES POR MEDIO DE MEDICINAS O POR LA MENTE

Muchas personas creen que la sanidad divina está unida al uso de medicinas. La persona está enferma y se toma la medicina, y luego dice que Dios lo sanó. Dios puede colaborar o usar el medicamento para beneficio de una persona que tiene una fe limitada, o que por alguna razón Él permite que sea de esa forma, pero esto no es realmente sanidad divina, sino que la sanidad viene con la ayuda de los medicamentos u otros medios científicos del hombre.

Tengo algunos testimonios que darles al respecto:

1) Recuerdo una pastora conocida que me contó que se tuvo que hacer una operación, y ella estaba preguntándole a Dios sobre el asunto, y Dios le dijo que se operara. Dios pudo haberla operado, pero en este caso, permitió el uso de los doctores. Dios la cuidó y la guardó pero NO fue sanidad divina.

2) Conozco un hermano que tiene una condición muy difícil, ya que es progresiva (ósea que sigue empeorando). Pidiéndole a Dios por su sanidad, el Señor le dijo que era una prueba que iba a durar algunos años (le dio la cantidad de años específica), y le dijo que al final lo iba a sanar, pero que durante esos años de prueba la iba a pasar con la ayuda del hombre (medicinas), y así está. Al final, recibirá sanidad divina.

3) En mi caso personal, cuando fui impactada por la condición grave de hipoglicemia crónica, y el desorden del metabolismo que he padecido desde marzo 4, 1997 hasta ahora (marzo/2OO4), yo me fui a muchos doctores, pero Dios me dijo varias veces que no me quería en los doctores, sino mirándolo a Él, y envió personas a mi casa a decírmelo. Dios quería que yo dependiera totalmente de Él para recibir mi sanidad divina.

Es necesario por lo tanto, separar lo que es sanidad divina, y lo que es ayuda o apoyo de Dios en la sanidad. Cuando una persona se ha puesto totalmente en las manos de Dios y no interviene medicamentos o doctores, es una sanidad divina milagrosa y total, y por lo tanto, Dios se lleva toda la gloria. Cuando hay intervención de medicinas, y doctores, Dios ayuda a la persona, pero no recibe toda la gloria, pues los que ven de afuera siempre dirán que fue el doctor, la operación, la medicina, etc.

No podemos conocer todos los misterios de Dios, pero sabemos que hay ocasiones en que Dios manda a la persona a usar los medios médicos. No sabemos porque lo hace así, pero Él sabe. Quizás Él conoce que la prueba va a ser muy fuerte sin esa ayuda

médica, etc. Sólo Dios sabe la respuesta.

Debemos siempre pedirle dirección a Él, ya que muchas veces Él desea glorificarse, pero la persona se va a los doctores, y ya no hay oportunidad para Dios hacer la obra. Recuerdo la esposa de un pastor que tenía muchos tumores, pero se fue a un doctor naturista que le dio unas dietas y unos procesos naturales que le eliminaron todos los tumores. Al poco tiempo Dios le habló a una hermana consagrada de la iglesia, y le dijo que Él no fue quien sanó a la hermana, sino el hombre (refiriéndose al naturista). Ahí claramente se observa que posiblemente Dios tenía planes de llevar a cabo una sanidad divina, pero la hermana se adelantó a ir al médico.

Por otro lado, deseo también explicar el hecho, de que algunas personas piensan que la sanidad divina está relacionada a tener una mente positiva, o decir que no se tiene ninguna enfermedad. La sanidad divina viene de Dios. Yo no soy sana por decir que no tengo nada. Eso es lo que predica Mary Baker Eddy fundadora de la religión de "Ciencia Cristiana." Según ellos, la mente tiene poder para sanar y hacer otras cosas.

Debemos explicar unos puntos muy importantes:

1) Para que haya sanidad, tiene que haber fe en que Dios (no mi mente, ni lo que yo diga) lo va a hacer.

2) Yo puedo declararme sana en base a las promesas de la Biblia, y esa fe puede obrar de tal manera que Dios hace la obra. No es lo que yo digo, sino lo que yo confieso de acuerdo a lo que la Biblia dice.

3) Si Dios nos ha hablado sobre nuestra condición y nos ha prometido sanarnos, entonces debemos confesar lo que Dios nos ha prometido, y pensar en la bendición que Dios nos tiene.

Como ustedes ven, la sanidad no está basada en mi mente, ni lo que pienso o digo, sino en mi fe en lo que Dios dice en Su Palabra o en lo Él me ha dicho que va a hacer. Hay que tener cuidado de que nuestra mente y nuestra boca estén centradas en el Señor y no en nuestro poder mental o de confesar, porque ya entonces caemos en falsedad.

Es por eso, que la sanidad no es por la mente, sino por la fe en el Señor y Su Palabra.

c- OCURRE CUANDO DIOS PONE SU MANO DE SALUD SOBRE EL CUERPO DE LA PERSONA

No hay sanidad divina si Dios no pone Su mano, por eso se llama sanidad Divina, porque viene de Dios. Dios es quien la hace. Esto puede ser de varias formas:

1) Puede tocar directamente a la persona

2) Puede dar una profecía y comenzar el milagro de sanidad

3) Puede usar los dones de sanidades en algún creyente o predicador

4) Puede enviar un ángel a sanar a la persona

5) Puede darle un sueño a la persona y ésta amanecer sana

Hay muchas formas en que Dios hace la obra. Él no tiene límites en la forma en que puede manifestarse.

La sanidad del cuerpo puede venir de muchas fuentes: doctor, medicinas, vitaminas, teses, etc., pero cuando decimos que es "divina", nos referimos al hecho de que tiene su origen en Dios. Es por eso importante señalar, que no se le puede llamar sanidad divina a un evento de sanidad en el que Dios no ha estado presente. Por eso es necesario entender lo que es, y lo que no es sanidad divina. No toda sanidad es divina. Dios ha provisto la ciencia y el conocimiento médico para ayuda de la humanidad, pero basado en los adelantos científicos, y no en el poder del Espíritu Santo. Cuando hablamos de la sanidad que viene de Dios (divina), sabemos que está basada en el poder de Dios y no en medicinas u otros procesos científicos. Dios puede permitir una cirugía u otros procesos médicos y dar su protección a la persona que se somete a estos procesos, pero eso NO ES SANIDAD DIVINA. Para que haya sanidad divina, es necesario que el proceso sea separado de todo proceso médico-científico en donde sólo Dios sea el que lleva la gloria de la sanidad.

Por ejemplo:

1) Si una persona recibe la oración, y es sanada, eso es sanidad divina.

2) Si una persona pide oración por una cirugía y sale bien, Dios lo cuidó, pero NO ES SANIDAD DIVINA.

3) Si una persona se trata con el médico, y éste no logra curarlo y la persona va a Dios y es sanada, eso ES SANIDAD DIVINA, pues el doctor no pudo, pero Dios hizo la obra.

d - PUEDE SER UNA SANIDAD A TRAVÉS DE LOS DONES DE SANIDADES

Muchas veces la sanidad divina ocurre por medio de los dones de sanidades, y esa es la forma que más se ha reconocido como sanidad divina, pues la gente ve la sanidad al instante. Eso es inmediato, pues hay un poder especial de parte de Dios para sanar.

Esta manifestación puede venir de varias formas:

1) El predicador puede sentir el mismo síntoma de la persona y la llama a pasar al frente para ministrarle sanidad.

2) Dios le muestra la condición de la persona en visión, audible, o por un sentir del espíritu.

3) La persona pasa para la oración, y cuando el predicador le ora, la unción de sanidad se manifiesta y la persona recibe sanidad al instante.

Aunque esta forma de sanidad divina es la más conocida por la gente, hay también otra forma en que se manifiesta la sanidad divina y es por la fe del predicador o el enfermo.

e- PUEDE VENIR POR LA FE DEL ENFERMO O DEL PREDICADOR

La fe también hace que se manifieste el poder de Dios para sanidad divina. Dios recompensa la fe de la persona cuando confía en Dios. En casos de personas recién convertidas, o de poco conocimiento de las cosas de Dios, Dios honra la fe del predicador y por su fe y oración, Dios hace el milagro. Aún cuando los dones de sanidades no estén operando en ese momento, la fe mueve el poder sanador y se constituye en sanidad divina (pues es Dios quien lo hace).

En el caso del enfermo, puede su fe mover a Dios, aunque el predicador no esté muy concentrado en la oración. La persona tiene tanta fe, que está segura de que va a sanar, y esa fe mueve a Dios a hacer el milagro. Es por esta razón que hemos oído de mucha gente de países pobres que reciben grandes sanidades aún cuando predicadores sencillos le han orado, y es que la persona va totalmente convencida de que va a recibir su sanidad. f- PUEDE SER INMEDIATA O POCO A POCO

La sanidad divina no está limitada. A través de la oración de fe se puede manifestar una sanidad más lenta o poco a poco, pero sigue siendo sanidad divina, porque fue Dios quien sanó y nadie más.

Algunos ejemplos bíblicos de este tipo de sanidad poco a poco la vemos en los siguientes relatos bíblicos:

a) La lepra de Naamán - 2 Reyes 5:1O-14. Él se tuvo que meter 7 veces al río antes que manifestara su sanidad.

b) El hombre ciego - Marcos 8:22-25. Jesús le tuvo que orar 2 veces para que recibiera su total sanidad.

g- ES PROMESA PARA TODO CREYENTE

La sanidad divina es promesa para todo creyente. Dios siempre ha tenido la sanidad como una de las bendiciones disponibles para el pueblo que le obedece y le sirve.

En Marcos 16:18 dice que los creyentes pondrán sus manos sobre los enfermos y serán sanos. Esto indica que Dios los usará como medio para llevar la sanidad al enfermo, y que Dios mismo estará confirmando es oración.

En Santiago 5:14 el Señor exhorta a aquellos que estén enfermos a que llamen a los líderes de la iglesia para que le unjan con aceite y oren por ellos para sanidad.

En el Antiguo Testamento también vemos que Dios tenía provisión de sanidad para los judíos cuando vemos en Éxodo 15:26 que Dios dice que es su sanador. En el Salmo 1O3:3 dice que Él es el que sana todas nuestras dolencias. Desde Génesis 2O:17, en donde vemos a Abraham orando para que Dios sanara a Abimelec, hasta Apocalipsis 22, vemos que Dios siempre ha sanado y hecho provisión para la salud de sus hijos.

Muchas iglesias de línea reformada (presbiterianos, congregacionales, etc.), históricas (metodistas, bautistas [no incluye las avivadas que creen en la manifestación del Espíritu Santo, pero incluye aún las bautistas independientes], etc.), no creen en la sanidad divina. Piensan que eso era para el tiempo de los apóstoles, porque en aquellos días no había médicos o medicinas avanzadas. Ellos se están perdiendo la bendición que Dios tiene para nosotros por estar negando el poder del Espíritu Santo para trabajar en estos tiempos. ¿Dónde tendrán la porción de Juan que dice que los creyentes harían obras aún mayores de las que hizo Cristo en la tierra, porque Él iba a interceder ante el Padre por eso? Ósea, que a medida que se acerque la venida de Cristo, se verían mayores señales.

4. LA FALTA DE FE OBSTACULIZA LA SANIDAD

El obstáculo mayor para la sanidad es la falta de fe. Si la persona no tiene fe, y no tiene interés en recibir la oración por sanidad, no se debe perder el tiempo. Mucha gente no cree, porque ha escuchado predicadores predicar en contra de la sanidad, y esto ha creado duda e incredulidad en la persona. A la larga, la persona no quiere oración, pues desea seguir con los médicos, en los cuales tiene total fe, y rechaza el plan de Dios que es mucho mejor.

Hay ocasiones en que el enfermo tiene fe, o el que ora, pero los familiares, amigos, o personas presentes en el momento la oración, están en incredulidad, burla, etc. Esto apaga la acción de sanidad, pues les da cabida a los demonios y apaga la unción en el que ora. Es por eso necesario que todos los presentes estén en común acuerdo cuando se ora por sanidad. Recordemos el caso bíblico en Mateo 9:23-25 donde Cristo tuvo que mandar a salir a todo el mundo del cuarto para poder orar por la resurrección de la niña.

5. LA SANIDAD DE DIOS ES PERMANENTE, DEPENDIENDO DE QUE:

a- LA PERSONA SIGA EN EL SEÑOR, PORQUE SI NO, LE VIENE ALGO PEOR

Hay que entender claramente, que la sanidad divina es un regalo de Dios para sus hijos. Vemos que en Mateo 15:22-28, Jesús le dice a esta mujer, que la sanidad y liberación es una bendición para los hijos, y no para los no convertidos. A pesar de eso, su hija recibió la liberación, porque la mujer creyó y se hizo una creyente del Señor en ese momento. Esto significa que Dios sana y liberta a personas no convertidas para atraer a la persona a salvación. Si la persona después de ser sanada no viene al Señor, y sigue en el pecado, mayores males le vendrán, pues, no tiene la protección de Dios al rechazar la obra que Dios hizo en su vida. Por eso El Señor le dijo al hombre que había sanado, que no pecara más, para que no le viniera algo peor.

b- LA PERSONA REPRENDA AL DIABLO CUANDO LE VENGA A DAR LA RONDA PONIENDO SÍNTOMAS OTRA VEZ

Hay veces que una persona recibe sanidad, pero al poco tiempo el diablo viene a dar la ronda poniendo nuevamente los síntomas o añadiendo aún más síntomas. En ese momento, algunas personas le creen la mentira al diablo, y pierden la sanidad, pues le abren la puerta nuevamente a la enfermedad en su vida y ésta regresa para dominar su cuerpo.

Por otro lado, hay personas que se mantienen en la fe creyendo lo que Dios hizo, y cuando ha venido el diablo con los síntomas, han reprendido esos síntomas, y la persona ha mantenido su sanidad. En estos casos, hay veces que el diablo no vuelve más, pues sólo trataba de robarle la sanidad a la persona, pero cuando se dio cuenta que la persona estaba firme, sabe que no va a lograr ponerle la enfermedad otra vez. En otros casos el diablo regresa varias veces más tratando a ver si la persona se debilita en su fe y pierde su sanidad.

C- LA PERSONA NO TIENTE A DIOS BUSCANDO CREAR LA ENFERMEDAD OTRA VEZ

Cuando una persona recibe sanidad, debe cuidarse de no buscar crear la enfermedad nuevamente, pues ya eso se constituye tentar a Dios. Si una persona es sanada de pulmonía

(porque se había bañado con agua fría y salió al patio sin secarse bien y afuera estaba frío, y se enfermó), no puede volver a provocar las mismas circunstancias que crearon la pulmonía esperando que Dios lo sanará otra vez. Con Dios no se puede jugar. Dios sana, pero no está bien que nos pongamos en riesgo, esperando que Dios sane nuestra irresponsabilidad y capricho. La Biblia dice en Lucas 4:12: "Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios."

La sanidad divina fue comprada por Cristo en la cruz para todo aquel que le sirve y quiera ser bendecido.